Una izquierda dispersamente verdadera

La dispersión de las opciones de izquierda, o al menos contrarias a los actuales poderes y sus políticas anti personas, será una de las inevitables características de las elecciones europeas del próximo 25 de mayo. El catálogo de ofertas electorales –mayor que en los comicios de 2009- es tan amplio como pequeñas las posibilidades reales de la mayoría de ellas.

Algunos le quitan hierro a estas circunstancias por la relativa trascendencia de las mismas, como si en Europa no nos jugáramos parte de nuestro presente y futuro; por tratarse de una circunscripción única –que de alguna manera rebaja los daños de tantas ofertas electorales-; y porque los dos grandes partidos suelen recibir menos apoyos en estos comicios, situación que se corrige cuando llegan las generales o las autonómicas y locales.

A mí, que quieren que les diga, me preocupa el panorama ahora y, especialmente, las consecuencias futuras de esa fragmentación que dificultará enormemente cualquier posibilidad de vuelco o, al menos, de mínimo cambio electoral.

Los datos de los sondeos de unas hipotéticas elecciones generales en lo que va de 2014 apuntan a una recuperación de los dos grandes partidos, como recogí en un artículo reciente en canariasahora (‘El bipartidismo coge aire’ http://bit.ly/1l3hF7p). Con el PP y el PSOE muy lejos de las mayorías absolutas, pero a mucha distancia, también, de las posibles alternativas emergentes, como IU y UPyD. Hoy por hoy es imposible un Gobierno sin el concurso, al menos, de uno de los dos grandes partidos.

SONDEOS ELECCIONES GENERALES METROSCOPIA Y CELESTE-TEL DE 2014

EN 2014 ENE 2014 FEB 2014 FEB2014 MAR 2014 MAR 2014 ABRIL2014 ABRIL 2014
METR CELE METR CELES METR CELES METR CELES
PP 32 32,1% 30,8% 31% 31,5% 32% 31,8% 32,3%
PSOE 33,5% 28,8% 31,7% 28,7% 32% 28,9% 32,3% 28,9%
IU 12,5% 13,2% 13,5% 13,1% 12% 12,8% 11,7% 12,5%
UPYD 7,3% 7,7% 8,5% 7,8% 7% 7,7% 6,8% 7,5%

Fortalecimiento

Si en unas generales se repiten, como ocurrirá el 25 de mayo, la presencia de muchos más grupos que aspiran a tumbar el bipartidismo desde su particular trinchera o simplemente de cuestionar el actual modelo, llámese Podemos, los seguidores de Elpidio Silva, Recortes cero o el Partido X, el efecto que se logrará, involuntariamente, será el fortalecimiento de las dos grandes opciones estatales y que la derecha tenga más posibilidades de seguir gobernando. Una frase del juez Silva en Twitter no sé si lo explica todo sobre su forma de entender las cosas: “No somos un partido del Régimen. Hemos nacido en el Siglo XXI. No necesitamos unirnos a otras formaciones”.

Es verdad que en las europeas, aunque no sea tarea fácil, muchos pueden soñar con pasar el listón de los 250.000 votos que, según los niveles de participación, acerca a la posibilidad de obtención de un eurodiputado.

Pero semejantes datos, incluso mejorados en 2015, sólo servirán para obtener nada o bien poco en unos comicios generales, con circunscripciones provinciales, fraccionando aún más el espacio de contestación a las políticas de la Troika y augurando otra estrepitosa derrota de los que, con distintos matices, quieren cambiar el actual estado de cosas.

A mucha gente de esas formaciones, también de IU, les he escuchado estos días repetir, cuando hablan de sí mismos, lo de la “verdadera izquierda”. Una verdad revelada que se convierte en un obstáculo ¿intelectual? para construir alternativas que exigen, necesariamente, espacios unitarios en los que los dogmas son inversamente proporcionales a las posibilidades de alcanzar acuerdos con otras personas y colectivos y, en consecuencia, de lograr un mayor apoyo ciudadano en las urnas.

————-Nota del autor:

Aunque no es habitual, incluyo un correo de un amigo comentando este artículo:

“Lo de la “verdadera izquierda” de lo que se proclaman tantos (autoproclaman unos y les quitan el pedigrí a los demás) es justo lo que permite que no haya opciones significativas a la izquierda del PSOE.

La experiencia de los bloques electorales amplios y progresistas que se han ido construyendo en diversos países de latinoamérica y que ha permitido gobiernos de orientación popular (progresista) parte de la derrota de la idea de que hay “una y sola una verdadera izquierda”. Por el contrario es aceptar que la izquierda es plural, que todas son un “poco izquierda verdadera” y que, manteniendo las identidades de cada grupo, tendencia, fracción o partido, todas confluyen alrededor de un programa y un bloque electoral amplio para poder disputar el acceso al gobierno para cambiar la vida de la gente”. Saludos.

————–Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Concha Buika: ‘Nostalgia’

https://www.youtube.com/watch?v=pkrBuW8TKGg

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Un pensamiento en “Una izquierda dispersamente verdadera

  1. Cierto que el surgimiento de los nuevos grupos se está empezando a parecer a un reino de Taifas y que esta fragmentación solo favorece a los grandes de siempre. En lo que no puedo estar en absoluto de acuerdo es que IU o UPyD representen una alternativa (y en el caso de IU me duele reconocerlo).
    Analizo por separado: en el caso de IU miremos lo que han hecho en Andalucia (me refiero al caso de la corrala Utopía, no porque esas familias no se merezcan un realojo si no porque aprovecharon el tirón mediático para sacar rédito político, sin tener en cuenta si se cumplían o no las condiciones legales, o que había unas cuantas familias mas en lista de espera, pero claro, esas no salen en la tele.. por no hablar de otros escándalos de corrupción que les salpican) y eso es despreciable. Y sin hablar de sus luchas intestinas por tener la silla en otras partes de la geografía española. Que no salga a la luz no quiere decir que esté ahí. Su falta de apoyo a determinados movimientos sociales, su falta de diálogo con ellos, demuestra que tienen tanto miedo de perder el poder como cualquier otro partido.
    Hablemos ahora de UPyD… eh.. ¿nos olvidamos ya de donde sale UPyD? del enfado de Rosa Díez con el PSOE porque no le hacían el caso que ella quería (en resumidas cuentas). ¿Es realmente una alternativa creíble? Como asturiana aún recuerdo lo que pasó allí cuando otro célebre político, el Sr Cascos, se enfrurruñó y fundó su propio partido. Cierto es que, que yo sepa, en estos de momento UPyD no están en ningún chanchullo castizo y lamentable.. pero ¿por que no pueden o porque no quieren? Yo prefiero no averiguarlo, la verdad.
    Bajo mi punto de vista, no es un problema de fragmentación que reste fuerza a las “alternativas” es un problema de sordera y ceguera política: nadie quiere oir lo que es un clamor en la calle. Los partidos tradicionales están obsoletos, el sistema del presidente de partido que se afilia siendo un crio en las juventudes de turno, que nunca se dedica a trabajar en su vida más que para el partido.. que parece que se crían en una secta, esta acabado. Claro que no hay que perder de vista que “el partido” es un club privado y el que se mueve no sale en la foto.
    Eso por un lado, por otra parte no puedo evitar pensar que muchos de los que están aprovechando el tirón de estos grupos políticos alternativos no dejan de ser los mismos con diferente careta.
    En conclusión, mi opinión es que las próximas elecciones serán un “fake”, una estafa, una tangada.. un mojón, vamos. ¿Votarán cuántos? ¿Un 46% como en las últimas? Pues que me perdonen los señores europarlamentarios, pero con una participación inferior al 50%, eso ni es representatividad ni es nada. Lo que deberíamos pelear es eso, que si no vota al menos el 51% de la población las elecciones sean nulas. Ya veríamos como así se espabilaban y nos oían.

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