Brotes verdes fritos

Poco después de que el banquero y, desde hace tiempo, presidente del Gobierno en la sombra, Emilio Botín, anunciara que el dinero llegaba a espuertas a (su) España, el crecimiento del 0,1% en el PIB en el último trimestre  desataba la euforia económica del Gobierno de Rajoy, que ya vislumbra salida del túnel y surgimiento de brotes verdes, declarando el fin de la recesión y el advenimiento de tiempos de crecimiento económico y generación de empleo en el próximo 2014.

Brotes

Pero esa euforia choca con una realidad mucho más compleja, como confirman distintos estudios y datos.

Entre ellos, la propia Encuesta de Población Activa (EPA)  del tercer trimestre del año, que, aunque mejor que la del mismo período de 2012, ofrece datos que no acompañan al exceso de optimismo gubernamental: 39.500 ocupados más, sí, pero la mayoría con empleos precarios, y un paro que desciende sólo en 72.800 personas, pese a coincidir con una excelente temporada turística en todo el Estado.

La EPA deja el número de parados en 5.904.700 personas (25,98% de la población activa, sólo 0,28 puntos menos que la anterior muestra), de los que 2.176.000 perdieron su empleo hace más de dos años; muchos nunca podrán volver a trabajar. Todo ello con un descenso de 33.000 efectivos en la población activa, por retorno de inmigrantes a sus países de origen o salida de españoles al exterior, entre otros factores.

Destaca, además, la importante caída de los contratos indefinidos, 146.300 menos, mientras que los contratos temporales crecen en 169.500 y representan ya el 24,31% del total, un 1% más que entre abril y junio.

Verdes

En el caso de Canarias, los datos son mucho peores y enormemente preocupantes. El número de parados se eleva a 393.400, cifra jamás antes alcanzada en esta tierra.Con  una tasa del 35,12%, máximo histórico, superando a Extremadura y colocándonos, tras Andalucía, en el segundo lugar en porcentaje de parados. Más de nueve puntos por encima de la media estatal y con diferencias territoriales: un 37,07% en las islas orientales y, cuatro puntos más baja, un 32,97% en las occidentales.

Y junto a la EPA hemos conocido otras informaciones que reflejan, también, la realidad socioeconómica del Archipiélago y los efectos de la crisis, y de las equivocadas e injustas respuestas a la misma, en el progresivo empobrecimiento de miles de personas. Más allá de la macroeconomía y los fríos datos está el sufrimiento de mucha gente.

Fritos

Por un lado, la información ofrecida por Cáritas, que estima en un 34% el incremento de familias atendidas en la provincia de Las Palmas en el primer semestre de 2013 en relación con el mismo período de 2012. Personas que plantean demandas básicas como alimentación o medicamentos.

Por otro, los datos recientemente dados a conocer por Cruz Roja, que asegura que se ha producido un crecimiento del 187% en lo que va de año con respecto a 2012 en el número de personas que pide ayuda a la institución en Canarias, al verse incapaces de llegar a fin de mes con sus menguados recursos económicos.

En la noche de ayer cuando me dirigía a casa pude observar como cinco personas, tres hombres y dos mujeres que no pasaban de los treinta años, sacaban ordenadamente alimentos del contenedor de basura de un supermercado. Se notaba que eran empobrecidos recientes, víctimas de esta crisis con sacrificios nada compartidos, a pesar de la divulgada mentira del Gobierno español.

Un Ejecutivo que seguro que tiene razón. Hay brotes verdes.

Brotes verdes fritos, casi calcinados.

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Miriam Makeba: ‘Pata Pata’

http://www.youtube.com/watch?v=kCc61z9IFu4

La letra, ¿con tardes entra?

En distintas ocasiones el presidente de Canarias, Paulino Rivero, ha señalado que pretende reducir el fracaso escolar con el regreso a la jornada partida. Creo que, una vez más, no se va al fondo de los problemas y se plantean falsas soluciones que, bajo la apariencia de firmeza y determinación, ocultan una preocupante falta de ideas para afrontar el fracaso y el abandono escolar, asuntos en los que Canarias ocupa, desafortunadamente, puestos de cabeza en el conjunto de las comunidades autónomas.

Pensar que el fracaso va a disminuir porque haya clases por las tardes es bastante simplista y alejado de la realidad. En el problema intervienen múltiples factores, desde el nivel educativo de la familia y el interés que esta presta al seguimiento del proceso de sus hijos en la escuela a la calidad de la docencia que reciben por parte de sus profesores, la masificación o no de sus aulas, la adecuada y temprana atención a problemas de aprendizaje y un largo etcétera en el que aparecen responsabilidades de la Administración, de los docentes, de las familias y de los propios estudiantes.

No hay estudios concluyentes sobre la radical bondad o maldad de cada uno de los distintos modelos de jornada, aunque cada parte intente arrimar el ascua a su sardina.

Los que loan a la continua como maravillosa para el rendimiento escolar, debieran empezar por reconocer que se trata de una decisión que les posibilita, al margen del tiempo que dediquen a preparar sus clases o corregir ejercicios, conciliar mejor la vida familiar y laboral que la mayoría de los mortales. Los que consideran que la continua es el origen de todos los males debiera reflexionar porque Valencia, con jornada partida, es la que peor evolución educativa presenta en la última década.

El sistema educativo canario precisa de profundas actuaciones para modificar los actuales niveles de fracaso. Y ello supone acercarnos al PIB europeo en Educación, cuando lo que hacemos es justo lo contrario: meter tijera en los presupuestos educativos; así como disminuir las actuales ratios, incrementar los profesionales dedicados a alumnado con dificultades de aprendizaje o incrementar la formación permanente del profesorado.

Debate contaminado

Se trata, el del modelo de jornada, de un debate muy contaminado por distintos intereses. En ese sentido, coincido con el profesor Santos Guerra, catedrático de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de Málaga, cuando señala que la cuestión se plantea “como un problema de carácter laboral más que una cuestión pedagógica”, añadiendo que “tanto las familias, como los profesores, los especialistas y la administración tienen que analizar la situación alejados de un carácter gremial, sólo teniendo como foco de discusión el interés de los alumnos y la mejora del aprendizaje”

Algo que, mucho me temo, no ha ocurrido ni hoy ni ayer en el debate sobre la jornada escolar en Canarias.

Salvo que creamos, efectivamente, que “la letra, con tardes entra”.

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Miriam Makeba: ‘Pata Pata’

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LOMCE, ahora las urnas

El seguimiento de la huelga educativa de este jueves ha sido más alto del esperado, sorprendiendo incluso a los propios sindicatos del sector. Yo era también de los pesimistas ante la convocatoria por el estado de ánimo que detectaba en colegios e institutos.

Los sondeos realizados en los días previos se vieron desbordados y no sé si en ello ha influido la actitud auténticamente provocadora de los dirigentes ministeriales de los últimos días, descalificando, una vez más, al profesorado, acusándolo de movilizarse por intereses laborales o de tener la fortuna de ir a la huelga gracias a tener un puesto de trabajo, como si este se lo hubieran regalado en una tómbola.

Cierto que la práctica parálisis de la actividad académica tiene mucho que ver con el hecho de que el alumnado, especialmente en Educación Secundaria, abandonara casi por completo las aulas. En algunos casos con paros que se extendieron durante tres jornadas en diversos institutos.

Pero no es menos cierto que, al menos en el caso de Canarias, en el apoyo del profesorado los datos son mejores que en los dos anteriores conflictos, que registraron apoyos del 8% (la última huelga general) y el 15% (el paro general educativo del pasado mayo).

En esta ocasión se superó el 26% de participación docente, aunque creo que con mucha mayor incidencia en Secundaria que en Infantil y Primaria; e irregular en las universidades, con mayor seguimiento en la de La Laguna que en la de Las Palmas de Gran Canaria.

Marco difícil

Resulta significativo ese nivel de apoyo en un marco difícil, con la congelación salarial y pérdida de poder adquisitivo de los últimos años, y, además, cuando la LOMCE ya ha recibido la primera bendición en el Congreso de los Diputados y parece que nada ni nadie logrará frenar su aprobación, por el empecinamiento de la mayoría absoluta del PP, pese al amplio rechazo social de profesorado, familias y estudiantes, así como de la práctica totalidad de los grupos políticos parlamentarios.

Resulta duro el esfuerzo que han realizado enseñantes, padres y madres y alumnado sin que este suponga la paralización de la conocida como Ley Wert. Pero hay que valorar lo positivo que ha sido la unidad de los distintos sectores educativos, superando viejos malos entendimientos e incluso enfrentamientos.

Seguramente el trabajo de estos días haya servido para que más ciudadanos y ciudadanas conozcan los contenidos de la LOMCE, sus perversiones antidemocráticas, sexistas, privatizadoras y segregadoras, su intencionado olvido de la equidad; y que, lejos de un avance, supone un retroceso a las leyes educativas franquistas.

Frenar la LOMCE

En definitiva, las numerosas protestas, movilizaciones y huelgas del último año no han conseguido frenar la LOMCE. Todos sabemos que era, sin duda, un objetivo muy difícil de lograr, casi imposible. Que este Gobierno aplica a rajatabla su contrarreforma neoliberal contra los servicios públicos, opine lo que opine la ciudadanía.

Ahora sólo puede acabar con la LOMCE, en su momento, la movilización consciente en las urnas.

Que cada uno asuma, entonces, su responsabilidad.

 

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Bruce Springsteen ‘Dancing in the Dark’

 

http://www.youtube.com/watch?v=129kuDCQtHs

 

¿Qué voy a hacer el 24 de octubre?

Me hago la pregunta y me imagino que estos días se la están haciendo muchos docentes, estudiantes y familias ante la convocatoria de huelga general de todo el sistema educativo, desde la Infantil y Primaria a la Universidad, que se desarrollará el próximo 24 de octubre, aunque colectivos estudiantiles la extienden al 22 y 23.

Se trata de la segunda huelga de 2013, que se produce apenas dos semanas después de la aprobación de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) en el Congreso de los Diputados con los votos exclusivos del PP y la ayuda en su empeoramiento de UPyD, que logró colar algunas enmiendas acordes con su centralismo ramplón.

En estas últimas semanas he tenido la oportunidad de hablar sobre el tema con docentes de diversos niveles educativos, sindicalistas del sector, integrantes de asociaciones de padres y madres de alumnos y, en general, con ciudadanos y ciudadanas preocupados por la educación.

La inmensa mayoría coincide en la gravedad del momento que vive la educación pública en el Estado español. Casi todos repudian los recortes educativos, estatales y autonómicos, la subida de las tasas en los estudios universitarios o la práctica eliminación de las ayudas a la adquisición de los libros de texto.

Y entienden, asimismo, que la nueva ley, la LOMCE o la Ley Wert, como también es conocida, no ha sido debatida con las comunidades educativas y es mayoritariamente rechazada.

Además de que va a suponer un serio retroceso por sus profundos perfiles privatizadores, la eliminación de la democracia en los centros escolares, el decidido apoyo a la segregación por sexos o la reducción de las oportunidades de crecer en el sistema educativo para los que cuentan con menos recursos socioculturales de partida.

Derogar LOMCE

Consuela pensar el compromiso de la inmensa mayoría de la oposición (salvo UPyD, no lo olvidemos) de derogar la LOMCE si se produce un cambio político en el próximo período. Pero eso no deja de ser una hipótesis de trabajo (las encuestas de momento no apuntan a la inmediatez de ese cambio) y el daño a la Educación de estos últimos años, rematado con esta muy conservadora ley, constituye una realidad que no se arreglará fácilmente.

Dicho lo anterior, también he sondeado estas semanas sobre cuál va a ser el nivel de respuesta a la convocatoria de huelga en mi Comunidad, en Canarias. Y la conclusión que saco es que la misma contará, en el mejor de los casos, con el apoyo de, aproximadamente, el 10% de los docentes en la enseñanza no universitaria, porcentaje que no creo que se corresponda con el de los que rechazan la LOMCE y los recortes.

Es decir, un dato inferior a la convocatoria precedente, la de mayo, que fue secundada por un 15% en las Islas (lo analicé en ‘LOMCE, ¿Ahora quért?’ http://wp.me/p1SYpM-jY). Será mucho más alta, como ocurrió en mayo, la participación en las manifestaciones de la tarde del 24 de octubre, en la que estaremos familias y alumnado, junto a docentes huelguistas o no.

Me llama la atención, además, que distintos interlocutores me destaquen el enfado de una parte significativa de los docentes por la realización de una convocatoria de estas características sin contar en ningún momento con la opinión de maestros y profesores. No parece de recibo que no se haya consultado a los enseñantes y barajado distintas alternativas de protesta y movilización.

Apoyo estudiantil

Esto no quiere decir que la actividad lectiva vaya a ser normal en esa fecha. En gran medida va a depender, como ocurrió en mayo, del menor o mayor apoyo estudiantil. Y hay que decirlo, una parte, muy valiosa, lo será por consciente convencimiento del rechazo a las pésimas políticas educativas y sus consecuencias en las jóvenes generaciones, en su presente y, sobre todo, en su futuro; otra, por convertir la jornada en un día festivo sobrevenido.

Si no hay condiciones para el triunfo de una movilización de este tipo, y no las hay (al menos en Canarias, aunque por lo que leo en las redes sociales lo mismo ocurre en otros lugares) no hay que quemar a la gente (y pienso, especialmente, en esa minoría consciente e infatigable que verá, una vez más, recortados sus sueldos, frente a las excusas varias, la acomodación o la despolitización de la mayoría) y plantear otras alternativas que hagan visible la protesta, logrando mayores apoyos entre los docentes, en el resto de actores educativos y en el conjunto de la sociedad.

Sé de las enormes dificultades que atraviesa lo poco que se mueve frente a la brutal ofensiva neoliberal en marcha, que está arrasando con derechos y libertades y empobreciendo a una parte significativa de la población, sin y con empleo; pero creo que es imprescindible sondear otras formas de reivindicación, concienciación y protesta.

Me preocupa, especialmente, que la movilización del 24-O no suponga un verdadero avance en la conciencia sobre la grave situación de la educación pública ni una extensión del conocimiento de la LOMCE y sus efectos negativos entre los distintos sectores del mundo educativo. A sabiendas, claro, de que la batalla contra la LOMCE y las actuales y nefastas políticas educativas tendrá un largo y duro recorrido.

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Cartel-Huelga-Educacion-24OCT

Barricada: ‘La tierra está sorda-los maestros 05’

http://www.youtube.com/watch?v=jceK_eMi6tA

Ana Pastor, ¿leninista?

“Pan para hoy y hambre para mañana”. Así calificaba en enero de 2012 José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, a las bonificaciones aéreas. Lo hizo en su primera rueda de prensa tras acceder a la cartera ministerial en el Gobierno de Mariano Rajoy y en respuesta a las reivindicaciones de Canarias, su Ejecutivo, pero también la mayoría de fuerzas políticas, sindicatos y sectores empresariales. Salvo el PP, claro está.

“No es una buena política que una institución pública utilice recursos para pagar al turista que venga a España, porque España tiene suficientes atractivos para venir a hacer turismo”, añadió Soria.

Luego hemos de concluir que la decisión de la ministra de Fomento, Ana Pastor, de que AENA aplique, a partir del próximo mes de enero,  bonificaciones sobre las tasas aeroportuarias a las aerolíneas que contribuyan al crecimiento del tráfico aéreo total y a aquellas que decidan abrir nuevas rutas, debe ser considerada un disparate mayúsculo. O una dinámica perversa de impredecibles consecuencias, como también dijo Soria en aquella conferencia de prensa.

Planes quinquenales

Dos meses antes, a finales de noviembre de 2011, antes de que Rajoy llegara a La Moncloa, había sido incluso más rotundo. Entonces calificó a las bonificaciones como subsidios propios de una “economía bolchevique”. Sinceramente, me resulta difícil creer que Ana Pastor se haya convertido al leninismo ni esté inmersa en el desarrollo de futuros planes quinquenales. Y que Soria siga formando parte de un Gobierno que, presuntamente, ataca de forma furibunda al mercado y sus sacrosantas leyes.

Asier Antona, secretario general del PP en Canarias le seguía en su argumento: “En cuanto a las bonificaciones, todos los sectores implicados han dicho que son perjudiciales”, afirmó hace apenas un año. Asegurando, además, que “están sosteniendo artificialmente la presencia de determinadas rutas o aerolíneas y que acentúan el proceso de desviación de la demanda de las aerolíneas tradicionales a las de bajo coste”.

Primavera árabe

Cierto es que los espectaculares resultados de llegadas de turismo a Canarias en 2011 no estaban sólo vinculados a las bonificaciones aéreas, que atrajeron a muchas compañías y que mejoraron nuestra conectividad. No hay que olvidar los efectos de la primavera árabe, que, por razones de seguridad, desviaron a miles de turistas a las Islas.

Y no es menos cierto que la coherencia brilla aquí por su ausencia. Los que denostaban duramente a quienes defendían las bonificaciones aéreas, los que negaban su influencia real en la mejora de los datos turísticos, hoy defienden, sin autocrítica previa, la ministerial decisión de establecerlas, pensada para tratar de recuperar a un aeropuerto, el de Barajas, que ha retrocedido de manera espectacular en el último período.

Coherencia, poca.

Obediencia debida, mucha.

Ridículo, bastante.

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Camarón: ‘Volando Voy’

http://www.youtube.com/watch?v=o0-ED4e-r-U

Una entrevista a Silvio (1992)

SILVIO RODRÍGUEZ: “LAS IDEAS ESENCIALES DEL SOCIALISMO ESTARÁN VIGENTES MIENTRAS EXISTA INJUSTICIA SOCIAL”

* “Los Beatles en un principio no me gustaban, cosa que me suele ocurrir, sobre todo en materia musical, con las cosas que después me van a gustar mucho, a las que inicialmente les ofrezco una cierta resistencia”

* “Afortunadamente, yo defiendo la Revolución con un nivel de albedrío bastante alto y, asimismo, con un nivel de compromiso altísimo”

* “No creo en la pureza y pienso que en este mundo todos estamos embarrados de algo y si no fuera así no seríamos seres humanos”

ENRIQUE BETHENCOURT

Especialmente para amantes del cantautor cubano recupero esta entrevista con Silvio Rodríguez, fruto de una conversación en La Habana, en septiembre de 1992, y publicada en el primer número de la desaparecida revista Disenso. En ella, Silvio se muestra convencido del poder del arte en las transformaciones sociales y se reconoce como un cantante del régimen, es decir, de la Revolución por la que apuesta de forma necesariamente crítica, afirmando además que no cree en la neutralidad ni en la pureza, “pues todos estamos embarrados de algo y si no fuera así no seríamos seres humanos”.

-¿ Cuáles crees que son las principales influencias que inciden en tu forma de entender y hacer la música?

-Te podría decir que todos los días recibo influencias musicales, que cada vez que oigo algo que me gusta me influye.

– ¿Y en tus comienzos?

– En mis inicios las primeras influencias que detecto son de trovadores cubanos, de cantantes de boleros, de Los Cinco Latinos, Vicentico Valdez o Lucho Gatica, que era la música que estaba de moda cuando yo era un niño. También del primer rock & roll. Pero desde que me volví un melómano y escogí la música como compañera, al menos como oyente, como diletante, siempre tuve una predilección muy fuerte por la música clásica. Aquí había, y todavía hay, una emisora de radio especializada en música clásica y que mucha gente suele decir que es música de muertos y a mí me gustaba y me gusta esa música de muertos.

– ¿ Y la música popular? 

-La música popular era una influencia muy directa, porque era la que escuchaba cotidianamente. No tenía que poner nada de mi parte para escucharla: ella me perseguía adonde quiera que yo iba. Esa es una de las virtudes y poderes de la música popular. En la adolescencia hubo gente que me tocaron mucho. Los Beatles, siempre lo he dicho, en un principio no me gustaban, cosa que me suele ocurrir, sobre todo en materia musical, con las cosas que después me van a gustar mucho, a las que inicialmente les ofrezco una cierta resistencia. Me sucedió lo mismo, entre otros, con Violeta Parra y Chico Buarque. No así con Sindo Garay, que es una raíz más que una influencia, porque lo escuchaba siendo yo muy pequeñito.

– Recuerdo un viejo tema tuyo en el que en una estrofa dices “Te quiero mi amor, no me dejes solo, no puedo estar sin ti, mira que yo lloro”, crítica a esa visión estereotipada, babosa, de las relaciones afectivas, ¿No crees que esa forma de entender el amor sigue estando presente en las canciones y en las actitudes ante la vida? 

-De eso no tienen culpa los compositores. Es el universo, la vida, la que ha cambiado poco en este sentido. El amor se enfoca a nivel sentimental, de pareja, de forma bien parecida a como lo hacían los antiguos. La gente siente las mismas pasiones, los mismos apegos y desapegos y habla de las mismas cosas y hace canciones parecidas. Sobre ese tema en específico, te diría que tiene otras intenciones. Es una especie de arte poética, de como en un principio había cantado cosas más insustanciales y me había apegado a cosas más ligeras y como, poco a poco, y como dice la canción, me fui enredando en más asuntos. Es una declaración, con mucha ironía, de una toma de conciencia. Estaba hecha también para un público con el que tenía mucha complicidad en ese momento, un público muy cercano pues yo era poco conocido fuera de Cuba en aquellas fechas.

– Se te acusa de ser un artista del régimen, una especie de vocero oficialista…

– Lo de artista del régimen me honra, lejos de denigrarme, porque yo defiendo la Revolución, pero cuando lo hago no defiendo sus errores, las estupideces que podamos cometer, las cosas criticables, las que pudimos haber hecho mejor y no las hicimos, las que podemos hacer hoy y no las hacemos. Yo defiendo el principio de la Revolución y la justicia de la idea revolucionaria en nuestro país, porque se inserta dentro del devenir del cubano. Eso es lo que quiso nuestro país desde que nos comenzamos a liberar de España. La Revolución que derrota a Batista en el 59 es una consecuencia de ese devenir histórico y yo creo que la hubiéramos hecho con marxismo o sin marxismo, aunque es probable que con marxismo la hiciéramos un poco más profunda. Los patriotas del siglo XIX no eran marxistas pero eran revolucionarios y otros muchos revolucionarios del XX tampoco eran marxistas. En ese sentido, me siento un cantor del régimen y eso no significa que sea un títere al que le mueven las cuerditas y dice lo que otros quieren que diga. Afortunadamente yo defiendo la Revolución con un nivel de albedrío bastante alto y, asimismo, con un nivel de compromiso altísimo, porque mi vida está ligada a la Revolución y es, en gran medida, producto de la Revolución.

– Tu defensa del proceso revolucionario cubano no significa dejar de criticar la actitud de ciertos funcionarios…

– Ese es el problema. Imbéciles hay en todas partes.

– ¿Cuál crees que debe ser el papel de los gerentes culturales, de los responsables ministeriales, y cuál el que corresponde a los artistas?

– Pienso que los ministerios de Cultura se deben a las artes y, por supuesto, a los artistas, y no al revés. No creo que el arte y los artistas deban depender de una burocracia, sino que ésta, si por fatalidad existe, debe ponerse en función de lo que quiere hacer la gente. Sobre el papel de los artistas, estimo que hay tantos papeles como artistas hay. Hay corrientes, momentos o coyunturas históricas que logran reunir a muchos artistas en una idea similar, al existir factores en aquellas fechas. Las canciones pueden que los identifican, pero siempre cada uno de ellos entiende las cosas individualmente a su manera. Cada artista es la consecuencia de su propia historia, de sus condiciones, de sus amarguras, de sus reveses, de su valentía…

– Pero es posible un artista situado al margen de la realidad, neutral ante lo que acontece… 

-Creo que es imposible, porque incluso pretender situarse al margen de la sociedad ya constituye una actitud política, de rechazo o cuanto menos de pretendida asepsia. Yo no creo en la pureza y pienso que en este mundo todos estamos embarrados de algo y si no fuera así no seríamos seres humanos.

– ¿Confías en el poder de la palabra?

-Estoy convencido de que sí, de que la palabra tiene poder. Digo esto aunque en numerosas ocasiones he afirmado que el arte no tiene la fuerza para cambiar directamente el mundo y en todo caso si es claro, didáctico, puede ser concientizador; y en casos de artes más sutiles, puede contribuir a crear determinados sentimientos en el ser humano, que integran ese potaje que hace la actitud humana después. Tengo la impresión de que las canciones, indirectamente, pueden ser un factor de cambio. Conozco casos de canciones que han modificado la realidad. Pasa con un tema de Carlos Varela, Jalisco Park, una canción que habla de un parque infantil abandonado: a una serie de funcionarios de la alcaldía de La Habana les cayó muy mal, porque era una responsabilidad suya, al final el parque fue restaurado. Yo tengo mi propio caso también, el de mi canción El tren blindado, que cuenta la historia del tren en el que Batista enviaba a sus últimas tropas para detener la invasión que habían emprendido Camilo y el Ché desde las montañas de Oriente y que ya estaban cerca de Santa Clara. Las tropas del Ché ayudadas por el pueblo de Santa Clara derribaron el tren, venciendo así la última resistencia de la tiranía.  Algunos de sus vagones quedaron allí y comenzaron a crecer las flores a su alrededor, cumpliendo además una utilidad social para que los jóvenes tuvieran un lugar donde estar en intimidad. Cuando yo canté El tren blindado sucedió lo mismo que posteriormente ocurriría con Carlitos Varela, primero hubo mucha gente indignada, que llegaron a calificar al tema de contrarrevolucionario, pero después el tren se vio beneficiado y fue puesto en óptimas condiciones.

– ¿Prefieres actuar en un estadio ante 6.000 o 7.000 personas o en un lugar más íntimo, como un teatro?

-A mi me gustan los teatros, porque pienso que, en general, se puede lograr una mejor comunicación. Pero hay excepciones, con conciertos multitudinarios en que se logra un elevado nivel de comunicación. Lo pongo más en función de la comunicación que de las dimensiones del lugar. Me gustan los conciertos donde realmente se establece una comunicación, donde hay una complicidad, una vibración de parte y parte, aunque ese otro tipo en los que el público juega un papel más protagónico es otro tipo de maravilla. Aunque a mí, en realidad, no me gusta mucho cantar. Yo hago pocos conciertos y no soy un animal de escena.

-¿Te lo pasas mal en el escenario?

-No, no lo paso mal. Donde no lo paso bien a veces es en los alrededores del escenario. Ya en el escenario no, porque en él se produce ese encuentro, esa coincidencia, que le da sentido. Si no mediaran tantas cosas entre la gente y yo creo que lo disfrutaría más.

-Cambiando un poco de tema, parece que no son tiempos muy propicios para hablar y defender conceptos como justicia, igualdad, solidaridad. Da la impresión de que esos valores no se cotizan en el mercado.

– No se cotizan precisamente porque no son valores de mercado. Tengo pruebas recientes de que la gente sigue respondiendo a la solidaridad, sigue respondiendo a los principios, de que no todo el mundo está mercantilizado, de que no todos piensan con el bolsillo. Es un milagro maravilloso, es la condición humana que se rebela por más que la sociedad se haya retorcido, que los sistemas hayan retorcido el carácter del hombre, por debajo de todo eso está la condición humana luchando – a veces con toneladas de mierda encima- para salir. Como yo soy cubano y todos saben la situación muy difícil en que se encuentra mi país, cada vez que salgo tengo la oportunidad de reeditar todas esas sensaciones, toda esa certidumbre.

– ¿Crees que siguen vigentes las ideas esenciales del socialismo?

 – Las ideas esenciales del socialismo estarán vigentes mientras exista injusticia social. Que determinada forma de socialismo haya fracasado -habrá que analizar bien por qué- es una cosa y que las ideas hayan fracasado es otra. Desde antes de Cristo están estas ideas rondando en la Tierra; el propio Cristo planteó ideas socialistas a los seres humanos. A lo largo de la historia las ideas utópicas han estado presentes y creo que van a seguir estándolo. Esto ha sido, aunque parezca el fin de una guerra, una de las tantas escaramuzas que está librando el hombre para lograr ser respetado, para llegar a su verdadera condición. Tendrá que ser mirado con perspectiva de mucho más tiempo lo que hoy nos parece apocalíptico y terrible.

– Eduardo Galeano relata en uno de sus libros como la cárcel de Montevideo se llamaba, paradójicamente, Libertad. Aunque esa palabra se ha manipulado y prostituido sigue teniendo un sentido profundo para los hombres y mujeres, ¿qué sentido tiene para ti este concepto?

– La palabra libertad tiene un sentido distinto para cada gente y para cada situación. Siempre es un punto de partida, nunca es algo que se cierre sobre sí misma. Siempre hace falta algo más de oxígeno, siempre hace falta algo más de libertad. Cuando tienes un tipo de libertad quieres otro. Creo que nunca vamos a estar conformes y en todas las épocas vamos a estar peleando con el concepto de libertad …

– No hay lugar entonces para los absolutos…

-Los absolutos cada vez tienen menos lugar, sin duda.

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En esta ocasión, un tema de Silvio: ‘La Maza’

http://www.youtube.com/watch?v=7mA7uyivl6E

Oleada de encuestas

La encuesta de Celeste-Tel de octubre reduce a 3,4 puntos la diferencia del PP (31,5%) sobre el PSOE (28,1%), frente a los 5,1 del sondeo de Metroscopia para El País. Da mejores perspectivas para IU (13,7% frente al 11,5% de Metroscopia) y peores para UPyD (8%, frente al 9,1% de El País).

Celeste Tel, como hace habitualmente, realiza una proyección de escaños, en este caso con una participación del 53,9%, superior en 1,6 puntos al mes de septiembre (aunque muy lejos del 68,9% de los comicios del 20-N de 2011) y que parece beneficiar a los dos grandes partidos, que incrementan apoyos en relación a septiembre. La distribución quedaría como sigue: PP (137/143), PSOE (114/116), IU (28/31), UPyD (12/15), CIU (11), ERC (8), Amaiur (8), PNV (7) y CC-NC (4).

Otros partidos que obtendrían representación serían: Compromís (3), Ciutadans (3) BNG (2) y CUP (2), y con un escaño EQUO, FAC, Geroa-BAi, PRC y MES.

PP, PSOE y CIU son los que pierden más votantes respecto al 20-N. Celeste Tel estima en 5 millones la hemorragia de los conservadores, en 1.600.000 la del partido de Rubalcaba y en 560.000 la de CiU. Por contra, quienes ganarían más votantes serían IU (870.000), UPyD (352.000), EQUO (105.000) y Compromís (95.000).

En cuanto a escaños, los que más subirían serían IU, que lograría unos 20 más, UPyD , que lo haría en 7/10, y ERC, que obtendría cinco más que el 20-N. Añaden dos escaños más a su resultado de entonces Compromís y CC-.NC. Y entrarían en el Congreso Ciutadans (3), CUP (2) y EQUO (1).

Voto joven

Respecto al voto joven, franja de edad 18-30 años, el 52,6% apuesta por la abstención y entre los que piensan ir a las urnas un 12,5% lo haría por el PSOE, por delante del PP (9,4%), IU (9,1%), UPyD (4,7%) y resto (10,2%).

Son las franjas de edad 45/64 y desde 65 las que inclinan la balanza a favor de los conservadores. En la primera, el PP aparece con un 17,1%, por delante del PSOE (14,8%); pero en la segunda, los conservadores, con un 25,2% ganan fácilmente a PSOE (15,7%) e IU (3,5%) juntos. Además, esas dos franjas son las que muestran un mayor nivel de participación, tres puntos por encima de la media.

Valencia

Por otra parte, la encuesta de Metroscopia para El PAÍS confirma el vuelco electoral en la Comunidad Valenciana, tras décadas de poder omnímodo del PP. Según la misma, los conservadores perderían la mayoría absoluta y las Corts quedarían como sigue: PP (41), PSOE (27), Compromís (13), IUPV (13) y UPyD (5). Datos que abren las puertas a un gobierno de izquierdas, dado que PP y UPyD no suman suficientes escaños para que los conservadores mantengan el poder.

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