Violencia y medios, medios y violencia

El conflicto y la violencia están permanentemente presentes en los medios. Para Albert Kientz: “…de buena mañana, mientras todavía duerme, le llevan el diario a su domicilio para que cuando se levante pueda tomar su ración diaria de conflictos”. Henning Mankell, a través de su personaje, el policía Kurt Wallander, dice respecto a los mirones de la escena de un crimen: “Yo creo que más bien los atrae el saberse en las cercanías de la crueldad, con la tranquilidad de que no es uno mismo el afectado, claro”.

Para Teun Van Dijk, profesor de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, las diferentes formas  de negatividad pueden contemplarse como expresiones de nuestros propios temores “y el hecho de que las sufran otros proporciona tanto alivio como tensión a causa de esa especie de participación delegada en los demás”.

La violencia constituye uno de los recursos de mayor atracción de los medios de comunicación. En las series, en los dibujos animados y en los propios informativos que tienen en el espectáculo de la violencia uno de los banderines de enganche con la audiencia. La investigadora Eva Aladró distingue dos tipos: violencia pasiva, cuando los medios presentan la violencia existente y se benefician de sus efectos; y violencia activa, cuando la provocan, ejercen o fabrican los propios medios.

Contenidos

Los niños españoles ven una media de más de 150 minutos diarios de tele, con muchos contenidos violentos (desde dibujos animados a series). La Asociación de Psicología de Estados Unidos, asegura que al concluir la Primaria un niño ha visto en la tele 8.000 asesinatos y 100 mil actos de violencia. Y a ello se suman los videojuegos. Y la violencia ideológica, como la de aquella escena de Los Increíbles: “Nuestros padres se están jugando la vida… o, lo que es peor, su matrimonio”.

Existe un debate inconcluso sobre los posibles efectos de la violencia mediática en los menores. Paula Ricaurte apunta cuatro: “volverse ‘inmunes’ al horror de la violencia; aceptar la violencia como modo de resolución de problemas; imitar la violencia que observan en la tele y otros medios; e identificarse con ciertos caracteres, ya sean víctimas o agresores”.

Bangladesh

Por otra parte, los medios muestran distinta sensibilidad ante la violencia según dónde se produzca. Recientemente lo pudimos ver con las enormes diferencias entre el tratamiento de los atentados en la maratón de Boston y hechos similares en la misma semana que multiplicaban por diez los muertos y heridos. Igual sucede con la muerte de más de 1.200 personas en un taller textil de Bangladesh, en el que fabricaban distintas marcas españolas, algunas con gran presencia publicitaria en los medios.

La manipulación de los hechos informativos, tanto en los textos como en las fotos, constituye otra forma, nada sutil, de violencia. Lo vivimos de forma clara con el discurso justificador de la guerra de Irak sobre la base de las inexistentes armas de destrucción masiva de Saddam Hussein. En la primera guerra del Golfo nos colaron un cormorán bañado en petróleo que correspondía al hundimiento del Exxon Valdez, unos cuantos años antes y a gran distancia, en Alaska.

cormorán

Stalin ya lo hacía, a la hora de eliminar algún camarada caído en desgracia, adelantándose en medio siglo a la implantación del photoshop.

stalin

Tenemos ejemplos recientes. Entre ellos el de ABC que ilustró un artículo sobre Venezuela con una foto de la represión en la primavera árabe. O el distinto tratamiento de las informaciones sobre el aumento del desempleo, según quién estuviera al frente del Gobierno: los parados de Zapatero eran de su exclusiva responsabilidad; los de Rajoy, culpa de Merkel.

mujer-golpeada

parados

En definitiva, los medios reflejan la violencia de la sociedad, la convierten en espectáculo, la magnifican o la ocultan (caso del tratamiento de las guerras). Y, además, en ellos también se produce la violencia de la manipulación ideológica y política.

——————–

NA: Este post recoge parte de mi intervención en el II Congreso sobre Prevención y Tratamiento de la Violencia, celebrado recientemente en la Universidad de La Laguna, organizado por el Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Facultad de Psicología y ANRIMAC.

————Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Telemadrid y el 15-M, cuando el periodismo se convierte en otra cosa:

http://www.youtube.com/watch?v=ibir-3Y9ALQ

Anuncios

4 pensamientos en “Violencia y medios, medios y violencia

  1. Pingback: Violencia y medios, medios y violencia | El espacio de Oscar

  2. No creo que hoy un niño vea 300 minutos la televisión, pero si puede estar más de se tiempo (si no se le controla), conectado a Internet y teniendo acceso a cualquier bazofia. A mi también me preocupa la “normalización” de la violencia y la muerte que se transmite a través de los videojuegos, películas, series, etc. y que van moldeando lentamente la consciencia y los valores éticos y humanos desde la infancia. Luchar, aunque sea virtualmente, para matar y morir, aunque resucites casi eternamente (menos cuando pierdes todas tus “vidas”), no debe ser nada sano para la salud mental. Este planteamiento que transmiten tanto los videojuegos, como las series o películas orientados hacia los niños, jóvenes y no tan jóvenes debe tener alguna justificación para que sea una “ofensiva” tan global y permanente. Algo deben pretender con todo esto. Bueno, y sin contar con el terror anclado en el sadismo más cruel o los zombies a cada cual más repugnante. ¿Qué coño hay detrás de mostrar una imagen del mundo tan bárbara, sanguinaria, sádica, violenta y decadente?

  3. Ahora bien, la violencia manipulación de la información política eso si es violencia institucional contra los derechos ciudadanos y democráticos. Escrache institucional y mediático a domicilio sin la más mínima vergüenza e impudicia.

  4. Lo comparto por completo. La pregunta sería ¿le importa al público que le manipulen? creo que les da un poco igual, han asumido que esta es la realidad y no hay alternativas por lo que se tragan lo que los medios transmitan sin buscar otra verdad…
    El ejemplo lo tenemos cuando se descubren las manipulaciones de los medios y de cualquier forma siguen creyendo en la primera información… una vez se crea la duda, deciden que no vale la pena saber la verdad. Es mucho más cómodo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s