2012, un meteorito neoliberal

Ha sido muy importante el retroceso social, político, económico y de libertades y derechos experimentado en España en este 2012 que camina su último y renqueante trecho. Aunque, para ser justos, el mismo se inicio un tiempo antes. No es correcto decir que todo lo han hecho los que llegaron al Gobierno hace ahora un año. Sería faltar a la verdad.

La demolición, obligado o no, la comenzó el entonces presidente Zapatero a partir de aquel trágico mayo de 2010, y la culminó con la reforma de la Constitución en beneficio de los mercados y la siempre ganadora Banca.

Rajoy la ha acelerado y la ha llevado a niveles máximos, incrementando cada vez más el sufrimiento de mucha gente: “muy agresiva” reforma laboral, copago sanitario, contrarreformas educativa y judicial, subidas de impuestos a trabajadores y clases medias, desmantelamiento de la Sanidad y la Educación, desprestigio permanente de los trabajadores públicos y demonización de los sindicatos, incumplimiento de sus promesas sobre las pensiones…

Hoy somos más pobres que ayer y menos que mañana. La próxima Encuesta de Población Activa (EPA), la correspondiente al cuarto trimestre del presente año, que conoceremos a finales de enero, probablemente incluirá a más de seis millones de desempleados; el 2013 acelerará la destrucción de empleo, especialmente en el sector público. Y lo que hasta ahora eran derechos de todos se convierten en pingües negocios para unos pocos.

Austeridad

Y lo seremos, más pobres digo, por mucho tiempo. Intermón Oxfam habla en su último informe de 18 millones de pobres en 2022, el 38% de la población, trece puntos más que los datos actuales y seis millones de damnificados más “si se mantienen las medidas de austeridad y los recortes sociales”. Y los responsables de las políticas antipersonas, en Berlín y en Madrid, no parecen tener voluntad alguna de rectificar.

¿Es modificable la actual situación? Sí, con un cambio profundo de las políticas económicas que pasen de obsesionarse con los recortes a recaudar más y redistribuir mejor; haciendo que paguen más impuestos los que más tienen y persiguiendo el enorme fraude fiscal.

El economista Manuel Lago Peñas destaca en un artículo, Motivos para indignarse, http://bit.ly/12htquE, publicado el pasado mes de octubre en La Voz de Galicia, que mientras un asalariado español paga proporcionalmente por IRPF e IVA más de lo que hacen la mayoría de los trabajadores de la Unión Europea, no sucede lo mismo con la parte empresarial.

Asegurando que ”la Agencia Tributaria acaba de publicar un informe con un resultado sorprendente: a pesar de que en España el tipo oficial del impuesto de sociedades es del 25% para las pequeñas y del 30% para las grandes empresas, en los tres últimos años tributaron tan solo por el 10% de sus beneficios. Y la comparación con la media europea es otra vez ilustrativa, porque con tipos nominales similares el tipo efectivo medio en los países euro fue del 26%, casi el triple que el nuestro”.

Las cifras resultantes de tales políticas son escandalosas. En 2011 los ingresos derivados del IRPF fueron  68.557 millones (4.000 más que en 2006); y los procedentes del impuesto sobre el consumo 51.580, un poco menos que los 52.817 de 2006. Mientras los ingresos recaudados por el Estado derivados de las cargas impositivas sobre el capital han caído en picado (se reducen nada más y nada menos que un 68%), partiendo de unos iniciales 41.675 millones de euros en 2006 para alcanzar los 13.383 millones en 2011, es decir, las empresas pagan ¡28.800 millones menos!

Resulta inmoral y desvergonzado que en España, del global de la recaudación de las haciendas públicas, más de un 80% provenga de los asalariados y las clases medias, por el IRPF y los impuestos al consumo, y menos del 20% a empresas y capital.

Insolidario

Estas cifras dejan completamente al desnudo un sistema fiscal enormemente injusto, que no tiene nada de progresivo y que hace que el sostenimiento del Estado descanse sobre las rentas del trabajo, mientras las del capital tienen un mucho menor compromiso. Es decir, dibujan un país desequilibrado y profundamente insolidario, donde se ahondan las diferencias entre ricos y pobres.

Y en el que una parte no parece dispuesta a arrimar el hombro. Aquí no hay ricos como los ‘Millonarios Patriotas por el Fortalecimiento Fiscal’ de Estados Unidos, que solicitan  a los legisladores que incrementen los impuestos a personas con ingresos de al menos un millón de dólares al año. Más bien todo lo contrario. O piden que se les rebajen los impuestos o enmascaran sus ganancias (como sucede con muchos profesionales liberales que ganan millonadas pero declaran una centésima parte) o, directamente, colocan el dinero fuera.

Se acaba 2012, no el mundo. Aunque en este año se ha derrumbado, o mejor ha seguido derrumbándose, parte de nuestro mundo. El de una sociedad con ciertos niveles de equidad y con unos aceptables servicios públicos. En pocos años hemos retrocedido décadas. Y no por los efectos de un meteorito u otra catástrofe, sino por la imposición de una ideología conservadora y neoliberal en la que las personas y su bienestar importan bien poco.

En estos momentos no hay demasiadas razones para el optimismo. Es evidente que destruir es siempre mucho más sencillo que construir. Aún produciéndose cambios profundos en la orientación de las actuales políticas en el próximo período, lo que visto el panorama político y social no parece demasiado probable, tardaríamos muchos años en recuperar lo perdido.

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Mercedes Sosa: ‘Todo cambia’

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12 de diciembre, crimen impune

Aquel 12 de diciembre de 1977 quedó para siempre marcado en la memoria de muchos. Por los hechos acaecidos en las puertas del campus y que se saldaron con la muerte del joven Javier Fernández Quesada. Fui testigo de los luctuosos sucesos y, treinta y cinco años después, todavía me impacta la brutalidad policial de aquellos días y el dolor por un asesinato sin culpables, por un crimen impune.

Fue una mañana movida la de aquel día, con una huelga general convocada por distintos sindicatos y partidos nacionalistas en apoyo de los trabajadores del frío, del tabaco y de los transportes, que desde hacía meses atravesaban por una situación de alta conflictividad sin que atisbarán soluciones a las reivindicaciones obreras. Una movilización social que, desde la Universidad de La Laguna, contó con la solidaridad del estudiantado más inquieto y politizado.

Los incidentes se produjeron al mediodía y no fueron mayores que otros que viví antes y después en ese período de nuestra historia reciente, en el que convivía la resistencia de los restos de la dictadura franquista con la democracia que intentaba abrirse paso con enormes dificultades.

A veces con un alto costo en represión, palizas, torturas e incluso en vidas. No hay que olvidar que en Tenerife habían sido asesinados con anterioridad el obrero Antonio González Ramos, dirigente del PUCC, a manos del temible comisario Matute, y el estudiante Bartolomé García Lorenzo, este último ametrallado en su casa de Somosierra al confundirle, eso dijeron, con Ángel Cabrera, El Rubio.

Antidisturbios

Como decía, después de la una del mediodía algunas pequeñas barricadas, con no más de un centenar de manifestantes, aún quedaban en las cercanías del edificio central de la Universidad. Podían haber sido disueltas, con mayor o menor facilidad, con la intervención de las fuerzas antidisturbios de los entonces conocidos por los grises. Pero no sucedió así. Por el contrario, éstos fueron sustituidos por fuerzas de la guardia civil que entraron en el campus con metralletas y pistolas de matar.

Javier Fernández Quesada, que no aspiraba a ser un héroe ni un mártir, cayó mortalmente herido en la puerta de entrada de la vieja universidad atravesado por una bala disparada por un guardia muy joven, que todavía puede que se encuentre en activo.

La mentirosa versión oficial habló de disparos al aire. Y hasta un periódico local llegó a atribuir el crimen a agentes de la KGB. Fui testigo presencial de que en modo alguno fue así. Tiraron a matar. Tal y como se produjeron los hechos pudieron ser más los muertos en aquella intervención policial disparatada, de la que nunca dio explicación el gobernador civil de entonces, Luis Mardones Sevilla, que más tarde sería diputado en el Congreso varias legislaturas.

Luego vendrían varios días de represión brutal en las calles laguneras, con decenas de heridos y detenidos, y la manta de silencio impuesta por el aparato del Estado sobre un crimen que nunca fue castigado, pese a una más que frustrante comisión parlamentaria.

Memoria

Hoy, treinta y cinco años después, queda el sinsabor añadido de que ni siquiera se pudo incluir este hecho en la llamada ley de memoria histórica, que alcanza hasta unos meses antes, dejando fuera el caso de Javier o el del sindicalista malagueño Manuel José García Caparros, muerto por disparos de la policía apenas unos días antes, el 4 de diciembre de aquel duro 1977.

Sus casos, como el de otras víctimas del criminal régimen franquista, merecen, sin duda, ser reconocidos y reparados.

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Maná: ‘Desaparecidos’

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Cubillo

Acaba de fallecer Antonio Cubillo, histórico líder del independentismo canario y fundador del MPAIAC (Movimiento para la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario), que forma ya parte de la historia de Canarias, siendo protagonista de uno de sus momentos más convulsos. Las jóvenes generaciones, dentro y fuera de las Islas, sabrán muy poco de él. Pero estuvo en el primer plano informativo, y, especialmente, en la preocupación de los gobiernos españoles, en los 70 y 80 del pasado siglo.

Tanto que sus servicios secretos, con Adolfo Suárez presidente del Gobierno y Martín Villa al frente de Interior, intentaron acabar con su vida en su domicilio del exilio en Argel el 5 de abril de 1978. Se salvó gracias al fútbol. En efecto, la gravedad de sus heridas le habría llevado a la muerte si el traslado al hospital no se hubiese producido en tiempo récord, circunstancia facilitada por unas calles sin apenas tráfico por la retransmisión televisiva de un partido de la selección argelina. En el año 2003, la Audiencia Nacional condenó al Ministerio del Interior a pagar una indemnización de 150.000 euros a Antonio Cubillo por el atentado que sufrió, reconociendo la autoría del Estado.

Como secuelas de aquel atentado, Cubillo quedó condenado a moverse con muletas o en silla de ruedas. Antes sus seguidores habían protagonizado algunos atentados, entre ellos uno que costó la vida a un policía nacional en La Laguna mienras desactivaba un artefacto casero. Y la colocación de un artefacto explosivo  en una floristería en el hoy aeropuerto de Gran Canaria (entonces Gando), que obligó al desvío de aviones a Los Rodeos, donde se produciría el choque de dos jumbos de KLM y Pan Am, y casi 600 muertos, por concatenación de una serio de factores, entre ellos los errores de los comandantes, sobre todo del de la aeronave holandesa, y problemas de comunicación entre una de las aeronaves y la torre de control (*).

El líder del MPAIAC logró algunos éxitos a nivel internacional, especialmente en la OUA y en la ONU, colocando a Canarias en la agenda descolonizadora y como asunto de relevancia mundial. Se movía especialmente bien en esos ámbitos, algo que, como se refleja en el excelente documental ‘Cubillo, historia de un crimen de Estado’ (candidato a los premios Goya) sorprendió a los propios dirigentes de ETA, como destaca en el filme Julen Madariaga, co-fundador de ETA y que conoció a Cubillo en Argel, que no entendía como con mucha más base social su penetración internacional en aquellos momentos fuera inferior a la del MPAIAC.

Aunque luego su influencia en las Islas era bastante minoritaria, como los sectores nacionalistas que seguían sus tesis, de escaso peso social y político-electoral. De hecho, el cubillismo no formó parte de la Unión del Pueblo Canario (UPC), organización de izquierda autodeterminista que logró notables éxitos electorales a finales de los 70, llegando a tener un diputado y la alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria, la ciudad más poblada de las Islas.

Africanismo

Antonio Cubillo intentó hacer un trasplante mimético de las descolonizaciones africanas de la época, como si la estructura social, demográfica, económica y política de Canarias tuviera algo que ver con las mismas. Y fracasó. Ese nacionalismo africanista (como el anterior americanista de finales del XIX), por diferentes razones, no cuajó entre la población de las Islas.

En los 80 regresaría a Canarias y sus intentos de conseguir representación en el Parlamento canario no fructificaron. Pero continuó su actividad a través de artículos periodísticos e incluso con la elaboración de una futurible Carta Magna independentista canaria: el anteproyecto de Constitución de la República Federal Canaria.

Curiosamente, en la última etapa de su vida encontraría su mejor aliado en el director del periódico El Día, José Rodríguez, un octogenario profundamente conservador y españolista, reconvertido a última hora a un independentismo bien rarito, con claros tintes xenófobos y racistas, profundamente insularista (plantea la creación de un Estado del que le gustaría no formara parte una de las islas, Gran Canaria, a la que insulta permanentemente en sus editoriales) y dispuesto incluso a una Canarias independiente pero con la activa presencia del Ejército español. Cosas veredes.

Solo en una ocasión hablé con Cubillo, a principios de los años noventa. Le pregunté entonces qué opinaba sobre el traslado de presos de ETA a cárceles Canarias, que venía realizando el Gobierno de Felipe González. Su respuesta fue contundente: “los presos de ETA, como parte de un conflicto armado, deberían estar en campos de concentración”.

Democracia

Considero que igual que el centralismo del pasado o el autonomismo de hoy, la independencia es una opción legítima, aqui y en otros territorios. Pero uno de los mayores problemas de los postulados de Antonio Cubillo fue que ese proceso descolonizador y de construcción de un Estado independiente en las Islas se edificaba sin contar en lo más mínimo con la opinión de los ciudadanos y las ciudadanas de Canarias. Era, en esencia, un proceso completamente antidemocrático.

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El accidente de Los Rodeos tuvo lugar el 27 de marzo de 1977 y fallecieron 583 personas. Se produjo por una concatenación de factores, entre ellos la saturación del aeropuerto por los desvíos desde Gran Canaria y la espesa niebla que lo cubría. Pero, esencialmente, errores humanos (El capitán de KLM despegó sin tener la imprescindible autorización desde la torre de control) que quedan muy bien explicados en el siguiente enlace: http://leitersblues.com/2010/03/22/los-rodeos-1977-la-diabolica-concatenacion-de-diez-factores/

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¡35.544, un contrato indefinido!

¡Treinta y cinco mil quinientos cuarenta y cuatro, un contrato indefinido!, ¡Treinta y cinco mil quinientos cuarenta y cuatro, un contrato indefinido!, ¡Treinta y cinco mil quinientos cuarenta y cuatro, un contrato indefiniiiiiido!, corean los niños y niñas de San Ildefonso, emocionados más que nunca por la trascendencia del premio que han tenido la suerte de cantar.

“Este número”, asegura de inmediato el locutor televisivo, “ha sido vendido en varias comunidades autónomas y beneficiará a desempleados de Gijón, Sevilla, Murcia, Girona, Las Palmas de Gran Canaria y Cáceres; aunque dos de sus series han sido devueltas. Además, el resto de billetes terminados en 44 tendrán derecho a cuatro años de prestaciones por desempleo; por último, los finalizados en 4  tendrán trato preferente en las Oficinas de Empleo”.

No es así, al menos de momento, todo se andará. Aunque ya surgen iniciativa similares. Por ejemplo, en la isla canaria de La Palma, donde la Asociación de Empresarios del Casco Histórico de su capital ha anunciado que el premio que concederá este año en su habitual sorteo navideño consiste en un empleo de seis meses de duración al Servicio de la Zona Comercial Abierta, lo que va a suponer a la persona que lo gane unos ingresos de 6.047,52 euros.

Por cada veinte euros de compras efectuadas en la referida zona comercial los clientes recibirán un número para tan singular sorteo. Y si el ganador tiene la fortuna de no pertenecer al amplio grupo de desempleados de las Islas (un 33,6% según la última Encuesta de Población Activa), puede donar generosamente su premio a un amigo o familiar.

Crisis

La original propuesta del empresariado palmero (en el marco de una campaña apoyada por el ayuntamiento capitalino, el Cabildo de La Palma y el propio Gobierno de Canarias, instituciones que tardando están en desmarcarse de una propuesta escasamente ética) podría tener su traslación a otros ámbitos que, como el empleo, han sido destruidos por la crisis económica y por la respuesta neoliberal a la misma. Contribuyendo a paliar los efectos de la actual situación económica a los pocos sonreídos por la diosa fortuna.

Y sortear lotes de medicamentos para enfermedades crónicas, estancias preferentes en hospitales saltándose las listas de espera diagnósticas y quirúrgicas, ayudas para dependientes o , en fin, matrículas para la Universidad o becas para comedores o transporte escolar. Así como recursos ante el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad correspondiente e, incluso, ante el Supremo.

Sería una especie de nuevo modelo redistributivo de lo poco que quede del Estado del Bienestar, de sus encombros, condicionado al azar y a sus caprichos. Del que se beneficiarían unos pocos, cierto, pero menos da una piedra.

Fíjense, hasta las numerosas manifestaciones que tanto agobian a Cifuentes podrían restringirse y ordenarse mediante sorteo en el que participarían las numerosas plataformas sindicales, mareas de todos los colores, grupos políticos o colectivos sociales. Y hasta el reparto de palos por la policía podía ser sometido a rifa entre los participantes.

Vanguardia

Esto supondría un indiscutible avance que nos colocaría a la vanguardia mundial con un auténtico nuevo modelo ludópata de afrontar la realidad social y su complejidad, salvando de la quema a unos pocos afortunados. Eurovegas será, con toda seguridad, la capital de este nuevo y benefactor Estado. Sin normas sanitarias, sin legislación laboral, sin fiscalidad progresiva y justa.

Parecido, muy parecido, a lo que viene haciendo un Gobierno cuya política económica le convierte en una auténtica megamáquina tragaperras que esquilma, un día sí y otro también, a la mayoría de sus ciudadanos. A mayor gloria y beneficio de la Banca, por supuesto.

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Silvio Rodríguez: ‘Causas y azares’

http://www.youtube.com/watch?v=HY22xBVLOkI