‘El próximo parado…’

Es un lema muy escuchado en las manifestaciones. Y circula mucho, también, por las redes sociales. “El próximo parado, que sea un diputado”. A mí, que viví la última etapa del franquismo y el nacimiento doloroso de esta democracia necesariamente imperfecta, como todas las obras humanas, la dichosa frase me produce una enorme desazón, un profundo desagrado. Y me desconcierta el aplauso que recibe de ultraconservadores y alternativos de izquierda.

Se imaginan “el próximo parado que sea un maestro, médico o funcionario de cualquier tipo” (la CEOE aplaudiría con las orejas), “el próximo parado que sea un minero” (el ministro Soria haría lo propio), “el próximo parado que sea un sindicalista” (se escucharían, lamentablemente, también aplausos), “el próximo parado que sea un trabajador de la tele autonómica (como afirman algunos sindicalistas muy solidarios). No es eso, no es eso. Lo que no impide reconocer que hay, buenos, regulares y, por supuesto, pésimos diputados, al igual que en todas las actividades humanas hay personas que no cumplen con la tarea que les ha sido encomendada, que defraudan la confianza que se ha depositado en ellos. En todas.

Como señalé en su momento en Twitter, con sus limitaciones espaciales de 140 caracteres: “Yo deseo que no haya ‘próximos parados’ de ninguna actividad. Y si es un diputado que sea porque así lo deciden los electores con sus votos”, no por otras razones, salvo sentencia judicial que lo inhabilite, claro. Ya puestos, preferiría que el ‘próximo parado’ fuera un especulador, un defraudador fiscal, un xenófobo, un delincuente ecológico, un misógino o un homófobo.

Es verdad que algunas pancartas de manifestaciones de la etapa reciente eran aún peores, como aquella que rezaba “La única Constitución buena es la que arde”. Pero no constituye un consuelo, al menos para mí, los diferentes niveles de agresión a esta democracia que nos costó tanto construir tras casi cuarenta años de dictadura franquista. Críticas a la democracia y a la política todas; pero siempre fundamentadas y con la intención de perfeccionarla de manera permanente, de hacerla más participativa, abierta y transparente, no de volver a trasnochados caudillismos.

Un grupo de anarquistas en la plaza de la Feria.

Desde la extrema derecha se observa con satisfacción la percepción negativa de la política en la mayoría de la ciudadanía, como confirman los diferentes estudios sociológicos. Es un caldo de cultivo perfecto para el nacimiento de populismos salvapatrias. Lo estamos viendo con el ascenso de formaciones ultras en los distintos estados europeos con un discurso simplón antisistema y adornado con propuestas racistas, xenófobas y homófobas.

Irresponsabilidad

Resulta más contraproducente ver la alegría con la que gente progresista corea esas consignas, como he podio comprobar en distintas  movilizaciones. En una de ellas me dirigí a un líder sindical para señalarle que la “desaparición de los diputados” solo podía satisfacer a los autoritarios, no a las personas con sólidas convicciones democráticas; o la irresponsabilidad manifiesta con la que se difunden la cantidad ingente de correos electrónicos o tuits que tratan de denigrar a la política aportando datos rotundamente falsos.

No solo el bulo del elevado número de políticos que hay en España, que ya desmonté en otro artículo (‘445.568 políticos y tres piedras’, publicado en este mismo blog y que, pese a la modestia del mismo, y al hecho de no estar ‘enganchado’ a ningún medio de comunicación, ha sido leído ya por más de 60.000 personas), cuando la cifra no llega a la cuarta parte, a 100.000 (de los que casi la mitad son concejales que no cobran), y es perfectamente homologable a los otros estados de la Unión Europea, sino también sobre otros aspectos.

En un correo electrónico que recibí recientemente se aseguraba que los maestros “cobran 1.400 euros, los médicos 2.200 y los diputados (añaden “de mierda que no saben hacer la o con un canuto”, la buena educación que no falte nunca) llegan a 30.000 euros al mes y durante toda su vida”, un disparate mayúsculo que luego es reenviado sin la menor reflexión y sin comprobar la veracidad de las cifras aportadas. Y, asimismo, sin pensar en la intencionalidad, de acoso y derribo a la democracia, que tienen semejantes campañas perfectamente orquestadas, nada inocentes.

Un millón de curas

Alguien, de manera brillante, lo criticaba en un tuit en el que afirmaba, lo digo de memoria, que en España “hay 1.220.000 curas y más de cien mil monaguillos, según un reciente estudio de Moncloa. Difúndelo”. Con ironía, aplicaba el mismo modelo y el mismo rigor en los datos y en las fuentes que muchas de las informaciones sobre los políticos que cotidianamente se cuelan por las redes sociales y algunos medios de comunicación.

No hay un millón de curas ni 400.000 políticos. Ni los diputados ganan esas barbaridades ni de coña. Conozco a directores generales del Gobierno canario o diputados que ganan bastante menos en sus actuales y temporales responsabilidades que en sus puestos como médicos de la sanidad pública o profesores universitarios.

No hay un millón de curas ni 400.000 políticos. Lo que sí hay, y en abundancia, es un cuestionamiento de brocha gorda, sin matices, en muchas ocasiones claramente manipulador, que alimenta demagógicamente los sentimientos contra la política y que abre las puertas de par en par a los que quisieran acabar con ella. Y con la democracia, claro.

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Reposición veraniega de un artículo publicado en La Tiradera en julio de 2012. Y en cuyos postulados me reafirmo.

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Recomiendo vivamente este tema y su autor.

De manera especial a los lectores de fuera de las Islas que no conozcan a este grande del timple. José Antonio Ramos: ‘Vientos del Norte’.

http://www.youtube.com/watch?v=ZqBh1OWM4M4

Del miedo al pánico

“¿Acaso Francia le decía a Inglaterra cómo debía portarse o Alemania metía sus narices en las cosas de España?” Antonio Orlando Rodríguez: ‘Chiquita’(Alfaguara, Madrid, 2008)

Tenía el pasado miércoles la oportunidad de hablar con la presidenta del Sindicato Médico de Las Palmas, Carmen Nuez, sobre los efectos de los recortes en profesionales y pacientes. En su opinión, no estamos ante medidas aisladas y escasamente meditadas, sino ante un auténtico cambio de modelo que va hacia la privatización de la sanidad en beneficio del negocio privado; y de una atención dual en función de las capacidades económicas de cada ciudadano. Reconforta, eso sí, que nuestros médicos estén dispuestos a desobedecer la pretensión del Gobierno del PP de que no se preste atención sanitaria a los inmigrantes sin papeles; “atendemos a pacientes, a personas enfermas, y no lo vamos a dejar de hacer”, señala con la sencillez y humanidad que le caracterizan.

Junto a la desmoralización creciente de los profesionales, me reconocía que muchos jubilados que precisan de medicación por sus enfermedades crónicas comienzan a solicitar a los médicos que les receten algún fármaco menos, a sabiendas del perjuicio para su salud, para evitar el impacto en sus diezmados bolsillos. Unas circunstancias que me han reiterado varios facultativos en los últimos días. Y que afectará, negativamente, en el bienestar físico de muchas personas y en la propia esperanza de vida. Así le haremos caso, muriéndonos convenientemente antes, a la presidenta del FMI, Christine Lagarde, que considera que vivimos demasiado.

No se trata solo de que la capacidad adquisitiva de nuestros jubilados haya disminuido sensiblemente con la elevación del IRPF por parte del Gobierno central sino, también, del hecho de que muchos son hoy los auténticos mantenedores de hijos y nietos en prolongada situación de desempleo. El copago o repago es una gota más en el progresivo empobrecimiento de millones de personas. No son “cuatro cafés” como, con una frivolidad espantosa, señalara el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha y secretario nacional de Sanidad y Asuntos Sociales del PP, José Ignacio Echáinz.

Los funcionarios viven, también, su particular calvario. Por un lado, con la permanente tarea de desprestigio de su labor por parte del conservadurismo gobernante, así como de sus medios de comunicación. Por otro, con el retroceso económico que sufren. Primero la bajada salarial decretada por Zapatero. Ahora con nuevas rebajas a sus sueldos, con la desaparición de la extra de diciembre, que han generado un enorme descontento y desmotivación. Y reputados economistas, como Niño Becerra, afirman que la próxima en caer será la paga de junio.

Pequeño comercio

Por cierto, esa nueva medida contra el bolsillo de los funcionarios detraerá unos 5.000 millones de la economía en las fiestas navideñas, lo que repercutirá en el pequeño comercio y en la restauración, que verán notablemente reducidos sus ingresos en fechas que suelen ayudar a salvar el año, que en eso de joder, al estilo Fabra, están dispuestos a incluirnos a todos.

Como a los autónomos, entre los que me encuentro, que estamos también en trance de retroceso y desaparición. Unos 400.000 han cerrado sus puertas desde 2008. Para mejorar nuestra situación, el Ejecutivo de Rajoy nos sube el IRPF del 15% al 21%; y en Canarias nos afecta negativamente la elevación reciente del IGIC, en este caso del 5 al 7%; situación que en el resto del Estado es aún peor: el tipo general sube del 18 al 21%.

En el colmo de las crueldades reducen, igualmente, las míseras prestaciones por desempleo a partir del séptimo mes. Con el desvergonzado propósito, dicen, de que los parados espabilen, en medio de este tsunami que acaba cotidianamente con empresas y destruye miles de empleos diarios. Y avisan de que se plantean acabar con la ayuda de los 426 euros, una nueva llamada al obligado adelgazamiento vía inanición, otra enorme ruindad.

Los trabajadores privados no escapan, por supuesto, de la quema. Han ido engrosando desde el comienzo de la crisis  la mayor parte de las largas filas del paro, Sufren también bajadas significativas en sus nóminas, retrasos en el abono de las mismas y, asimismo, el temor permanente al cierre de su empresa o al despido fulminante, ahora enormemente facilitado por la última reforma laboral. Circunstancias que permiten el sometimiento y la sobreexplotación por parte de algunos empresarios sin escrúpulos.

En ese marco global de profundo retroceso social y económico sigue faltando una respuesta contundente de la sociedad ante semejantes desmanes. Aunque hay que reconocer que las movilizaciones del 19-J fueron masivas. Pero tengo dudas sobre si se transformarían en suficientes votos en caso de unas elecciones anticipadas. Unos comicios que, dado el absoluto incumplimiento del PP del programa con el que concurrió y ganó el 20-N, deberían constituir una de las posibilidades democráticas en estos momentos, junto con un referéndum sobre las medidas que se están llevando a cabo. Mantener el actual status constituye un fraude electoral y un atentado a las bases de la democracia: el cumplimiento del contrato con la ciudadanía establecido en los programas electorales.

Pánico

La situación actual está suponiendo un grave empeoramiento de la calidad de vida de mucha gente. Y en este contexto, lo que me produce más miedo es el silencio o el aplauso de dirigentes y militantes del PP ante medidas que causan un tremendo daño a millones de personas, a las que condenan a la pobreza y a la exclusión social.

Verdad es que un alcalde del PP de un pequeño municipio madrileño, Robledo de Chavela, se ha atrevido a manifestarse contra las mismas, participando en una concentración junto a un grupo de trabajadores de su corporación. Y que un dirigente de Nuevas Generaciones en la isla de La Palma se ha dado de baja en el partido. Pero no es menos verdad que son los únicos que han mostrado, al menos públicamente, que disienten.

Esa prácticamente unánime aceptación disciplinada y acrítica de las decisiones de la cúpula, obligada a su vez por agentes externos, eleva mi miedo a auténtico pánico. La historia es pródiga en ejemplos que confirman que esa obediencia ciega, sin el menor cuestionamiento, sin la menor reflexión, se encuentra en el germen de los regímenes autoritarios y en el ADN de los partidos que los sustentan.

Del miedo al pánico.

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‘Que volen aquesta gent’? (¿Qué es lo que quiere esta gente?), se pregunta María del Mar Bonet; y no solo ella.

http://www.youtube.com/watch?v=58O4EcMC6dQ

445.568 políticos y tres piedras

Internet ofrece elementos muy interesantes para el conjunto de la ciudadanía y, en especial, para los que estamos metidos en el mundo de la comunicación. Nos facilita acceder a documentos relevantes y relacionarnos con personas de todo el planeta, ayudándonos en la adquisición de conocimientos como si viviéramos en medio de la más grande de las bibliotecas, fonotecas y filmotecas.

Pero también constituye un lugar propicio para que campen a sus anchas racistas, xenófobos, pederastas, sexistas, homófobos y violentos de las más diversas e indeseables especies; o para que se den dramáticos casos de ciberacoso a estudiantes e incluso a docentes.

En muchas ocasiones se convierte, además, en zona privilegiada para la libre circulación del bulo y la mentira. Twitter, por ejemplo, cada cierto tiempo ‘mata’ anticipadamente a un líder político, un escritor o una actriz, noticia que corre como la pólvora hasta que logra ser finalmente desmentida.

Hace unos años Internet sirvió para que algún indeseable mezclara a La Oreja de Van Gogh, nada más y nada menos que con la financiación del entorno de ETA; información que era multidifundida y que te llegaba desde diferentes emisores “indignados” con el grupo donostiarra para el que solicitaban el boicot de sus discos y de sus actuaciones en directo. No importaba que fuera absolutamente falso. Difama que algo queda.

En otras ocasiones, son distintas personas de la vida pública las manipuladas gratuitamente en la red. Reciente esta el caso de Iniesta y su presunta donación de la prima de 300.000 euros por la obtención de la Eurocopa, bulo que un periodista deportivo contribuyó a expandir.

O, en fin, a veces nos llegan textos literarios falsificados y atribuidos a Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges o Pablo Neruda, de una ínfima calidad que no concuerda con tan brillantes plumas.

Cifra exacta

Una muestra de lo que les digo la constituye un exitoso bulo reciente: la información en torno a los 445.568, ni uno menos ni uno más, como en la canción de Carlos Puebla, que desde distintos digitales y foros se repite como cifra exacta de los políticos que hay en España.

Nunca me la creí. Me parecía desproporcionada y sin la menor base. Hasta realicé un ejercicio comparativo para el caso de mi comunidad, Canarias, que representa el 4,5% de la población española y que, en consecuencia, le corresponderían ¡unos 20.050 políticos! Lo cierto es que en Canarias hay 60 diputados, 157 consejeros de cabildos insulares, 1.404 concejales y 114 cargos en el Gobierno de Canarias (aunque este último dato puede haber evolucionado a la baja en los últimos meses), es decir, 1675, bastante lejos de lo que proporcionalmente nos tocaría según tan científico y popular estudio.

Pero vayamos al documento que da origen a esos datos convertidos en verdad verdadera. Se trata de un trabajo que firma Javier Fonseca en el diario digital El Aguijón, con el sugestivo título de ‘Un estudio desvela que España es el país con más políticos por habitante de Europa’, asegurándonos que se trata de un “estudio interno” de asesores de Presidencia del Gobierno.

En el mismo, y en un extenso cuadro, se desglosan los diputados, senadores, parlamentarios autonómicos, alcaldes, concejales, integrantes de diputaciones y cabildos insulares y un largo etcétera que engloba más de 80 categorías de ‘políticos’ de diferentes ámbitos y responsabilidades.

El primero de los datos ofrecidos es el de diputados y senadores (650, según tan reputados y clandestinos asesores de Moncloa). Y supone, por cierto, el primero de los errores: en el Congreso son 350 y en el Senado 266, lo que hace un total de 616. Una colada para arrancar. O un redondeo al alza, como en la implantación del euro.

El otro error (o trapisonda, como prefieran), el más gordo, el más malintencionado, es cómo se hinchan las cifras hasta llegar a los más de 400.000 de marras. La respuesta es sencilla: con una interpretación muy laxa de lo que es un político. Porque en el ranking figuran cargos de confianza, trabajadores del Defensor del Pueblo, sindicalistas liberados, integrantes de las patronales, empleados de las empresas públicas (como esos de Gesplan a los que se acaba de aplicar un ERE, a los que supongo hará mucha gracia el tratamiento de “políticos”, en paro por cierto), organismos de igualdad y prevención de la violencia doméstica, cámaras de comercio o investigación oceanográfica y pesquera (¿estarán los ‘políticos’ del Centro Tecnológico de Ciencias Marinas de Taliarte? ¿investigando sobre lubinas, doradas o bocinegros?).

Pero también organismos de gestión catastrales, gabinetes de prensa, cargos de designación directas en Educación y Sanidad, entidades bibliotecarias y museísticas y, asómbrense, agencias meteorológicas y entidades de transplantes y donación de órganos, así como agencias de cambio climático y reducción del gasto energético, entidades de astronomía y astrofísica (nuestro Instituto Astrofísico de Canarias debe estar lleno de políticos de todos los colores…y estrellas), protección medioambiental y actuaciones en la costa o Instituto Cervantes. Les faltó bedeles, ujieres, conserjes y personal de limpieza de ministerios y consejerías.

Fraude

Se trata, lo de los 445.568 políticos, como pueden observar, de un fraude en todo regla, que tertulianos y hasta algunos miembros de partidos o movimientos sociales recitan como una verdad revelada. Por pura demagogia o por manifiesta irresponsabilidad, buscando el aplauso fácil en tiempos de desprestigio de la política. Y tan propicios para la gestación y el crecimiento del mesianismo, del populismo y del autoritarismo.

La cifra real estaría en torno a los 100.000, una cuarta parte del mágico dato del Aguijón, homologable a otros estados europeos. Y que se sustenta, esencialmente, por el peso en la misma del número de concejales, 65.896 según el cuadro (66.162, según datos de la FEMP), que en 2015 se convertirán en unos 46.000 tras la reducción del 30% anunciada por el Gobierno. Hay que destacar que en España hay 8.116 municipios, de ellos 4.731 con menos de 1.000 habitantes, en los que sus concejales no cobran y en la inmensa mayoría de ellos ni sus alcaldes. Como sucede con la mayoría de los concejales de la oposición en los municipios de mayor tamaño poblacional.

Se podrá señalar que siguen siendo muchos políticos, se podrá discutir sobre la calidad del trabajo de parte de ellos, de su cumplimiento de los programas electorales (como vemos estos días con la subida de los impuestos y otras medidas), de su preparación, de su mayor o menor eficiencia, etcétera. Lo que no se puede ni se debe hacer es inventarse cifras sin el menor rigor, como en el caso que nos ocupa. Ni repetirlas alegremente sin la menor comprobación.

Pero, tal vez, estos periodistas tan rigurosos y algunos de los que, como cotorras, repiten sus cifras no lo hagan con mala fe y se trate, simplemente, de que están imbuidos de espíritu aristotélico y consideran, como el gran pensador griego, que el ser humano es, en esencia, un ser político por naturaleza. Y de ahí los 445.568 políticos. Y tres piedras.

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Leonard Cohen: ‘Take this Waltz’

http://www.youtube.com/watch?v=PV97_RUbuso

Recortes sin lágrimas

La subida del IRPF y la implantación del copago-repago sanitario han quitado capacidad adquisitiva a los pensionistas, que no andaban precisamente muy sobrados, y menos en los últimos tiempos en que muchos de ellos son auténticos salvavidas de hijos y nietos.

Los funcionarios cobran cada vez menos, con el 5% que les ha reducido el Gobierno de Canarias tras el palo recibido por la Comunidad en los Presupuestos Generales del Estado (PGE); y con la reciente eliminación de su paga extra de Navidad, anunciada este miércoles en el Congreso de los Diputados por Mariano Rajoy.  Muchos interinos y laborales tienen sobre su cabeza la espada que los puede decapitar laboralmente y expulsarlos de su empleo en las administraciones. Más de 690.000 laborales de la administración central, las comunidades autónomas y los ayuntamientos están en el punto de mira de Montoro Manostijeras.

El desempleo sigue creciendo y el Ejecutivo central reduce las prestaciones a partir del séptimo mes.  Cuando ya hay, solo en Canarias, 121.000 parados que no reciben ninguna; en el Estado son ya 2,2 millones y se calcula que ascenderán a dos millones y medio a final de año.

Becas

El deterioro es cada vez más evidente en la sanidad y en la educación públicas, en esta última con wertianas decisiones como la congelación de las becas y el aumento brutal de las tasas universitarias, así como la elevación del número de alumnos por aula, que castigará a los más débiles.

Somos, en definitiva, más pobres que ayer y, con toda seguridad, menos pobres que mañana.

En poco más de seis meses, el Gobierno del PP ha tomado numerosas decisiones que restringen o eliminan derechos, que facilitan el despido, que aumentan la presión fiscal sobre la ciudadanía al tiempo que amnistían a los grandes defraudadores, que rebajan sustancialmente la equidad que aportan los servicios públicos. Políticas que han sido rechazadas en numerosas movilizaciones, las más masivas, con diferencia, las desarrolladas el pasado 29 de marzo.

Y hace unos días, el presidente del Gobierno español amenazaba con nuevos recortes, con más subidas impositivas, con más sufrimientos. Esta semana tocó el IVA (el tipo reducido del 8% al 10%, y el general del 18% al 21%) el mismo impuesto que cuando lo elevó el PSOE constituía “un sablazo a los ciudadanos” y “una muestra de la inoperancia de Zapatero”, según el desmemoriado Rajoy. Hasta Esperanza Aguirre lideró una insumisión contra la subida del IVA, con recogida de firmas incluida.

Hecatombe

Sin embargo, las encuestas, sean de un instituto sociológico u otro, procedan del CIS o de entidades privadas, se empeñan en mostrar una foto en la que el PP se desgasta de forma leve con relación a la dureza de las medidas adoptadas, mientras, paradójicamente, continúa el declive del principal partido de la oposición, el PSOE, que no se beneficia en modo alguno del descontento existente en amplias capas sociales.

Aunque está lejos aún de sufrir lo que le ha ocurrido a su homólogo griego, que ha dejado de ser la referencia de izquierdas, superado por Syriza, que en la última convocatoria duplicó ampliamente al PASOK. Y, a pesar de que los socialistas españoles siguen grogui, considero que no hay todavía condiciones para que se produzca un sorpasso, es decir, para que IU sustituya al PSOE como primera fuerza de la izquierda en votos y escaños.

La reciente encuesta de Metroscopia para El País (Clima social en España, julio de 2012), confirma lo que he venido señalando. Desde junio de 2011 a hoy, en un año, el PP ha perdido 7,8 puntos en intención de voto, al pasar del 44,8% al 37%. Mientras que, en el mismo período, el PSOE ha bajado una décima más, 7,9 puntos, al quedarse en un 23,1% en julio frente al 31%. Si tomamos como referencia las elecciones generales,  el PP pierde 7,6 puntos desde entonces; y el PSOE se queda en un 23,1%, es decir, baja 5,6 puntos respecto al 28,7 logrado el 20-N, un resultado que fue una verdadera hecatombe y que hoy podría ser peor aún.

En el último mes, de junio a julio de 2012, el PSOE pierde casi 3 puntos, al pasar del 25,9% al 23,1%. Traducido a porcentaje de votos, esos 2,8 puntos significan que a los socialistas se le han volatizado un 11,5% de posibles votantes en tan corto período de tiempo.

De la hemorragia socialista se benefician IU y UPyD, que mejoran de manera significativa su apoyo ciudadano. A los de Cayo Lara, la también cercana encuesta del Instituto DYM para el diario Abc les pronostica que duplicarían hoy los resultados, pasando del 7% al 13,9%. Y la de El País los coloca ya a 9,9 puntos del PSOE, distancia más cercana que la que separa a los de Rubalcaba del partido de Rajoy: 13,9, según El País y 13,7 según Abc. El crecimiento de los de Rosa Díez es también muy relevante.

Cómoda mayoría

Con ese panorama, con una derecha conservadora estatalista unificada en una organización que saca un porcentaje muy similar (37%) al de las dos fuerzas de izquierdas juntas (36,3%), el PP se aseguraría una cómoda mayoría.

Las razones de esta situación crítica del PSOE a ocho meses de las pasadas generales son múltiples. Cierto es que una parte de la ciudadanía les responsabiliza de su gestión, con Zapatero al frente, de la crisis económica y no parece estar dispuesta a olvidar fácilmente; y, también, que sus recetas contra la crisis, algunas muy parecidas a las conservadoras de hoy, le produjeron una sangría por su izquierda en los últimos años de la que parece que no se han recuperado.

Cierto es, también, que el electorado conservador lo es de manera efectiva: desconfía del presidente Rajoy, suspende a todos sus ministros, pero si se abrieran las urnas volvería a llenarlas de azules gaviotas. Mientras el electorado socialista es mucho más exigente con los suyos y, además, mucho más volátil.

Continuismo

Pero junto a todo ello, que influye sin duda, creo que el PSOE no ha sido capaz de desarrollar una oposición convincente ni representar los anhelos de la gente que peor lo está pasando. Y que, asimismo, su Congreso Federal y la elección de Alfredo Pérez Rubalcaba como secretario general ha generado tanto abrigo y tanta seguridad interna -al apostar por lo conocido y sin atreverse a jugársela a los riesgos de abordar un cambio en profundidad- como producido nula ilusión del electorado de izquierdas, que solo ve continuismo e incapacidad para presentar una oferta socialdemócrata coherente que dé respuesta a los graves problemas de la sociedad española en esta segunda década del milenio.

Y mientras tanto la derecha, sin oposición y sin alternativa real a corto y a medio plazo, prosigue sin descanso su tarea ideológico-política, su devastadora labor de desprestigio permanente de lo público, su trabajo de voladura del Estado del Bienestar. Y, como demuestran todos los estudios sociológicos, lo hace con un mínimo desgaste electoral. Tanto que se permiten el lujo de aplaudir y hasta de reírse en el Congreso de los Diputados en la sesión parlamentaria en la que anuncian la subida del IVA, el nuevo palo a los funcionarios y el reiterado maltrato a los parados; en profundo contraste con la actitud de la ministra de Trabajo italiana, Elsa Fornero, que no pudo reprimir las lágrimas cuando anunció la aprobación de medidas similares en su país.

 

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The Boxer: Simon & Garfunkel.

http://www.youtube.com/watch?v=AdKjEHfHINQ

El lugar de las mujeres

Los periodistas del National Post Jake Edmiston y Richard Johnson han elaborado un interesante ranking sobre la situación de las mujeres en el mundo (A woman’s place in the world, ranked from first to last) tomando en cuenta aspectos como salud, educación y economía; un ranking realizado sobre la base de los datos suministrados por la organización Save the Children en su informe de 2012 sobre los mejores y los peores países para ser madre.

Cinco han sido los parámetros utilizados para la elaboración de esta clasificación por los reporteros del National Post: porcentaje de mujeres que tienen acceso a modernos  métodos anticonceptivos, esperanza de vida al nacer, número esperado de años de escolarización, porcentaje de puestos gubernamentales y proporción de ingresos salariales.

Se analizaron un total de 165 países, divididos en tres bloques en función de su desarrollo económico. En el primero se encuentran la práctica totalidad de los estados europeos, junto a Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón. En el segundo aparecen la mayoría de los países de América Latina, además de Israel, China y otros estados asiáticos, así como varios países africanos. Y en el tercero, el de los más pobres del planeta, hay mayoría de africanos y asiáticos, con la excepción de la antillana República de Haití.

Noruega

El primer lugar del mundo en cuanto a la situación de las mujeres sería Noruega, una nación escandinava de apenas algo más de cuatro millones y medio de habitantes y con enormes recursos naturales y elevadísimo PIB. Ofrecía los siguientes datos en los parámetros analizados: 82% de uso de modernos anticonceptivos, 83 años de esperanza de vida al nacer, 18 años de previsión de escolarización, un 40% de presencia femenina en los gobiernos y un 77% de ingresos salariales femeninos respecto a los masculinos.

Por detrás de Noruega se sitúan Nueva Zelanda, Australia, Dinamarca, Islandia, Finlandia, Suecia, Holanda, Irlanda, Bélgica, Reino Unido, Eslovenia, Portugal y España, que aparece en el lugar decimocuarto, por delante de Francia, Alemania, Canadá, Estonia y Estados Unidos.

Los lugares de cola global lo ocupan Afganistán, Chad, Níger y Somalia. En lo que respecta a los más desarrollados, en este ranking negativo aparecen Malta, Macedonia, Montenegro y Albania. Y un país con tantos recursos energéticos como Guinea Ecuatorial presenta paupérrimos datos, con apenas un 6% de acceso a anticonceptivos, 53 años de esperanza de vida, siete de escolarización (menos de la  mitad que Noruega), 12% de presencia institucional de las mujeres y un 36% de ingresos femeninos.

PISA

Como curiosidad, entre los diez primeros clasificados se encuentran naciones que también figuran en el ranking de honor del educativo informe PISA (a saber: Finlandia, Nueva Zelanda, Australia y Holanda); y, asimismo, seis de los estados con mayor bienestar femenino están incluidos en la lista de los diez más transparentes del mundo que elabora Transparencia Internacional, que destaca a los países con menores niveles de corrupción: Dinamarca, Nueva Zelanda, Suecia, Holanda, Australia y Noruega.

En relación con España, sus parámetros son los que siguen: 62% de uso de anticonceptivos modernos, una esperanza de vida que alcanza los 85 años, 17 años de promedio de escolarización, 35% de presencia gubernamental de las mujeres y, por último, 52% de ingresos respecto a los hombres.

Nuestra mayor diferencia con el líder, Noruega, estriba en esos veinte puntos que nos sacan en el uso de anticonceptivos y, asimismo, en los 21 en que estamos por debajo del país escandinavo en el papel económico de las mujeres. Mientras que presentamos datos bastante similares en escolarización, estamos ligeramente por encima en esperanza de vida y, por último, cinco puntos por debajo en relevancia político-institucional.

El resto de los países hispanohablantes aparece por debajo, con Cuba en el puesto 47, por delante de Argentina (49), Uruguay (52), Colombia (54), Venezuela (61) y Chile (64), en una lista que cierra Guatemala (115).

Ser madre

Si nos fijamos exclusivamente en las condiciones para ser madre, en el referido informe de Save the Children sobre los mejores y peores países para la maternidad en que se basa el National Post , también aparece Noruega en primer lugar, por delante de Islandia, Suecia, Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia, Australia y Bélgica, Irlanda y, ex aequo en el décimo puesto, Holanda y Reino Unido. España se encuentra en el lugar decimosexto de los estados desarrollados, unos cuantos puestos por delante de Estados Unidos (25).

Entre las naciones de desarrollo intermedio aparece en primer lugar Cuba. Y a la cola del mundo, Afganistán y Níger.

La profunda crisis económica y la actual deriva conservadora en el caso de España, con un Gobierno muy atento a las peticiones de los sectores más ultras de la Iglesia y del empresariado, hacen predecir retrocesos significativos en la situación de las mujeres en el próximo período, tanto en la limitación de sus derechos sexuales y reproductivos como en su situación respecto al empleo y condiciones salariales, así como en el impacto en el colectivo femenino de los recortes en la ley de la dependencia. Lo que puede poner en serio riesgo mucho de los avances logrados en las últimas décadas y que han situado a España, pese a sus dificultades y asuntos pendientes (entre ellos, las persistentes e impresentables diferencias salariales entre mujeres y hombres), entre los estados más adelantados del mundo en el bienestar de las mujeres.

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Ana Belén: ‘Desde mi libertad’

http://www.youtube.com/watch?v=cnUEz9gm81I

¿Condena dios la obesidad?

Quisiera tranquilizarles sobre mi salud mental, estimados lectores y lectoras de La Tiradera. Pese a lo que inicialmente puedan pensar no crean que estoy como un baifo, que los calores del verano, la insistente prima de riesgo o mis excesos futboleros (y cerveceros, lo reconozco) de las pasadas semanas han afectado gravemente a mis neuronas; y que, por eso, me hago esta interpelación fuera de tiesto: ¿Condena dios la obesidad?

No soy de los que mezcla la religión con la política o la ciencia (con bosón o sin bosón de Higgs), cuanto menos con los malos hábitos alimentarios o la escasez de actividad física, que parecen estar detrás de la mayoría de los casos de obesidad. No entro, además, en consideraciones sobre la gula, ese exceso de consumo de comida o bebida, que los católicos consideran pecado capital. Mis creencias son, además, escasas; mejor dicho, casi inexistentes. La cosa es más sencilla y, espero, que explicable.

A la hora de acceder a La Tiradera la gente lo hace vía Twitter, Facebook, La Casa de mi Tía del estimado Chema Tante o vaya usted a saber. Y llegan directamente al artículo que desean leer.

Buscadores

Pero otros, los menos, lo llevan a cabo a través de la introducción en los buscadores de determinadas palabras o frases. Es lo que se denomina ‘search terms’, términos de búsqueda.

Y, ahí está la vaina, algún usuario de no se sabe dónde utilizó hace unos días esta frase (¿Condena dios la obesidad?) para margullar por Internet y terminar accediendo finalmente a mi página. Con la consiguiente decepción, me temo, si albergaba alguna intención gastronómico-teológica. Supongo que el buscador, por afinidad, le habrá dirigido a un artículo que publiqué hace algún tiempo sobre el mundo, el demonio y la carne, en el que alerto sobre los peligros del consumo excesivo de carne, por sus consecuencias en la salud individual y en el calentamiento del planeta, y animo, al tiempo, a una activa vida sexual.

Cierto es que la mayoría de la gente que entra en La Tiradera anda bien encaminada. Así, sucede con algunos términos de búsqueda como “previsión EPA del primer trimestre” ,“artículos mediáticos sobre el fracaso escolar”, “recortes educativos en España y Canarias”, “políticas económicas contra las personas”, “Gonzáles Pons y las prospecciones petrolíferas”, “OCDE: equidad y calidad de la educación”, “orientaciones de PISA para Canarias”, “¿es la Educación imprescindible para el empleo en las Islas Canarias” o, en fin, “Enrique Bethencourt y El Espejo Canario”, este último en alusión al programa en el que participo todas las mañanas en 7.7Radio.

Canarismo

Otros acceden por el término “tiradera”, que la RAE define como “flecha muy larga, de bejuco y con punta de asta de ciervo, usada por los indios de América, que la disparaban por medio de correas” y “clavo grande de hierro con una cadena para arrastrar maderos”. Y que da nombre a mi página porque de esta manera llamaba mi generación (sé que se está perdiendo, como tantas palabras) al tirachinas. Así define tiradera el diccionario de canarismos de Antonio Lorenzo, Marcial Morera y Gonzalo Ortega; “tirador de horquilla con unas gomas para lanzar piedras pequeñas”.

Con relación a la palabra “tiradera” se registran varias búsquedas, entre ellas las siguientes: “cómo se colocan las tiraderas de las puertas”, “tiradera al terminar un amor”, “tiraderas para un futbolistas malos” (sic), “frases tiraderas para ricos y pobres”, “consecuencias de la tiradera”, “tiraderas de viciosos”, “mensajes de tiraderas de punta”, “tiradera de políticos” o, en fin, “oración de tiradera a la comunidad”.

Pero en otras ocasiones los términos de búsqueda son menos lógicos y, en algunos casos, francamente disparatados. No solo por ese interrogante sobre el posible castigo divino a los que tienen excesivo peso corporal al que hacía referencia en el título de este artículo. Otros ‘search terms’ son, en mi opinion, también desconcertantes. Entre ellos, por recoger algunos de los más llamativos, les dejo con “por la puerta del mal”, “qué países mandan juguetes” , “Mercedes Sosa y las corridas de toros”, “el gato que se alimenta por twitter”, “el desempleo de la gente joven en Bulgaria”, “informe echo por estudiantes sobre qué es un navegador y cuáles son los más importantes”, “Wert está loco” o un ornitológico “¿por qué mi canario no pisa a la canaria?”.

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Alicia Keys: Fallin

http://www.youtube.com/watch?v=Urdlvw0SSEc

La Prima Roja

Durante meses no hemos dejado de hablar de la prima de riesgo, que nos daba un tremendo susto, un día sí y otro también, justo cuando los responsables políticos aseguraban que sus brillantes medidas habían logrado tranquilizar a los voraces mercados. Da igual que la mayoría de la población no sepa de qué va la dichosa prima. Basta saber que su subida hasta puntuaciones record era un síntoma de que las cosas no marchaban bien en la economía. Aunque, con conocimientos o sin ellos, casi todos sufrimos cotidianamente las consecuencias y somos cada vez más pobres, con o sin prima.

Ahora hemos vivido el exitoso paso de La Roja por la Eurocopa, esa inyección de felicidad colectiva que, al menos a mí, pese a lo futbolero que soy, no me hace olvidar los problemas de la gente: el paro, las rebajas en los sueldos, la pobreza creciente o los desahucios. En ese marco, en medio de la resaca por el triunfo futbolístico, recibimos además las presidenciales amenazas de aceleración de las “reformas”, de la necesidad de nuevos “esfuerzos” (tradúzcase más sufrimiento de los que menos tienen).

Y los medios de comunicación hablan estos días de otra prima bien distinta. Y de sus riesgos.

Nadie puede restar méritos a la selección española de fútbol, a sus jugadores y a su equipo técnico, que ha logrado los mayores triunfos. No sólo por ganar de forma consecutiva tres torneos de enorme exigencia, Eurocopa 2008, Mundial 2010 y Eurocopa 2012, lo que nadie había conseguido, sino por alcanzar niveles de excelencia en su juego, ante el que se han rendido periodistas y futboleros de todo el planeta. Ya la comparan con la Brasil del 70, la de los cinco “diez”: Gerson, Tostao, Jairzinho, Rivelinho y un tal Pelé, casi nada.

Polémica

Pero como decía, el triunfo y la belleza de su propuesta futbolística no han tapado la polémica abierta en torno a la prima de 300.000 euros, cifra que cada futbolista va a recibir como premio al título europeo. Para muchos se trata de una cantidad escandalosa; pero no hay que olvidar que ésta no sale de las arcas públicas, sino de la Federación Española de Fútbol. Y que se circunscribe perfectamente a las mareantes cifras que mueven los fichajes y los contratos de los futbolistas profesionales. En el mismo país, sí, ya lo sé, que invita a los científicos a mandarse a mudar.

Lo más grave de este asunto es la pretensión de que esta cantidad astronómica no tribute en España, sino que lo haga, al menos parcialmente, en alguno de los estados en que se jugó el torneo (Polonia o Ucrania), acogiéndose al convenio de doble imposición firmado con estos países para tributar por estos rendimientos del trabajo, con el fin de ahorrarse unas perrillas. De confirmarse que es factible, esto me parece completamente inadmisible; es, si finalmente lo hacen así, una inmoralidad y una muestra de absoluta falta de solidaridad con sus conciudadanos por parte de los jugadores y técnicos. Estamos hablando, además, de jóvenes millonarios que a sus habituales emolumentos en sus clubes suman los de la publicidad que realizan para distintas marcas.

Pero es algo que no debe sorprendernos tanto. Lo hacen habitualmente en mucho mayor grado tenistas, corredores de motos y coches o famosos cantantes, que con una mano enarbolan la bandera rojigualda y con la otra ingresan sus ganancias en Suiza o en distintos paraísos fiscales del mundo mundial, en una sui generis interpretación del patriotismo: se sienten muy españoles pero no aportan para los hospitales, para los colegios o para las distintas infraestructuras de su país. Y la gente los aplaude y venera casi como semidioses.

Gesto

Dicho esto, es cierto que personalmente me hubiese gustado un gesto de estos deportistas tan laureados; que hubiesen aportado parte de sus ganancias a alguna organización de las que luchan contra la pobreza y la marginación social. Máxime en momentos de tanto paro y creciente pobreza como los actuales. Pero eso es una decisión que les compete únicamente a ellos y a sus conciencias. De hecho, sus contrincantes el pasado domingo, los jugadores de la escuadra azzurra, habían anunciado que, en el caso de ganar la final, donarían su prima a los afectados por los terremotos del norte de Italia. Y en España un periodista deportivo poco responsable, sin contrastar la información, aseguró que Iniesta donaría su parte a los afectados por el incendio de la Comunidad Valenciana.

En todo caso, más que exigir a estos jugadores u otros colectivos determinada actuación voluntarista en un momento concreto, me parece mucho más relevante y justo que el sistema fiscal sea, de verdad progresivo, que haga que de manera efectiva paguen más los que más ganan. Que no se repitan vergüenzas como la aznárica Ley Beckham, que rebajó sustancialmente la tributación de los supermillonarios fichajes extranjeros. Que se persiga a los que defraudan en España y se combata, en el ámbito internacional, contra los paraísos fiscales. Y, asimismo, que no se aplauda a aquellos que, ganando auténticas burradas, hacen todo lo posible por no aportar nada al interés colectivo de sus compatriotas.

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Stan Getz:’´Misty’

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