Siete apuntes sobre el 15-M (y alrededores)

Escribí este artículo coincidiendo con el primer aniversario del 15-M. El mismo se acerca  a este movimiento y sus alrededores. Es decir, lo que hoy se mueve en contestación al Gobierno del PP (antes lo hizo con los desbarres del PSOE del último período de Zapatero) y sus medidas (lo que he venido llamando políticas anti personas, como las tristemente famosas minas), a la crisis y sus mentiras repetidas, a la banalización de la democracia y el poder de la especulación del dios mercado. Muchos de los males que apunto, como la división de la izquierda, han empeorado desde entonces, como muestran estas elecciones europeas.

1. Pluralidad

La contestación social es muy plural y nadie puede atribuirse la exclusividad de la misma. Es posible que esa tendencia monopolizadora y de mirarse mucho el ombligo, como señalan algunos articulistas, se haya dado en algún sector del 15-M, pero no menos en una parte de la izquierda más veterana (en algunos casos, simplemente antigua, muy antigua) que continúa siendo tan sectaria como dogmática, alimentada por una preocupante y empobrecedora endogamia, así como por propuestas ideológicas de gastado manual; y que se empeña en trazar la raya de la pureza e impide mayores niveles de unidad, algo que parece que, obligadas por las duras circunstancias, han comenzado tímidamente a superar las organizaciones sindicales en el período reciente, aunque es difícil de explicar, por ejemplo, que solo en el sector de la Educación pública canaria operen más de ocho sindicatos. Y, asimismo, que no se den cuenta de que lo que está en juego son los servicios públicos y no solo el mantenimiento de sus puestos de trabajo. Mientras no entiendan esto, y lo pongan cotidianamente en práctica, estarán estableciendo una sólida barrera que los aleja de los usuarios, de los ciudadanos. Y, por el consiguiente proceso de deslegitimación del servicio, estará más en peligro su futuro laboral.

2. Débil respuesta

Se trata, en mi opinión, de una contestación aún minoritaria dentro de una sociedad con un gran peso de las ideas conservadoras, escasamente politizada y con bajos niveles de organización; así como con un elevado grado de resignación frente a las dificultades de todo tipo. Pese a la enorme gravedad de la situación política y económica (con un Producto Interior Bruto que caerá este año casi un punto, acercándonos a los 400.000 desempleados EPA y con elevados niveles de pobreza), las respuestas sociales son todavía muy débiles, en lo que influye nuestra estructura económica, con lo que queda de empleo concentrado en pymes que han venido conformando la gran mayoría de nuestro tejido empresarial, así como la presencia de una elevada economía sumergida.

3. Solidaridad

El 15-M es una parte de esa contestación social, con una gran presencia de gente joven, en un país en el que el 50% de los menores de 25 años sufre el desempleo. Muchos de ellos decepcionados con la política institucionalizada y profundamente apartidistas, otros con sus vinculaciones legítimas con partidos políticos, investigadas celosamente por las fuerzas policiales. Se trata de un movimiento que ha planteado o puesto en la agenda político-mediática algunos asuntos interesantes, especialmente los relativos a la mejora de la calidad de la vida democrática, la transparencia de las administraciones públicas y la participación ciudadana en la toma de decisiones. Así como impulsado respuestas solidarias prácticas, de enorme relevancia en los valores humanos, en temas como su enfrentamiento a los desahucios por impago de hipotecas. Para el profesor Vicenç Navarro, el 15-M “surge como respuesta a la crisis financiera, económica y política… Y tanto en sus objetivos, tales como democratizar la sociedad (y la extensión de los derechos políticos, civiles y democráticos de los ciudadanos que ello conllevaría), como en su táctica (con manifestaciones y acampadas no violentas) ha despertado gran simpatía y apoyo popular, del cual deriva su poder”.

4. Valor y limitaciones

Para bien o para mal, el 15-M no constituye el segmento mayoritario de esa contestación social a las políticas conservadoras del Gobierno del PP. Ni en nuestro Archipiélago ni en el conjunto del Estado. Ha perdido algo de capacidad movilizadora, pero sigue atrayendo a decenas de miles de personas, como pudo observarse en las manifestaciones del 12 de mayo de 2012; y en los estudios sociológicos se confirma que despierta todavía numerosas simpatías.  Debe ser consciente de su valor (especialmente, como señala Galeano, del hecho de que “la indignación alimenta la libertad”) pero también de sus limitaciones. Y los que lo examinan con sofisticadas lupas, algo que ha sucedido con frecuencia en este primer aniversario de su eclosión, también deben hacer lo mismo y saber ponderar su auténtico nivel de responsabilidad: si el mundo no cambia (o lo hace a peor), si la política, la economía, la democracia y los gobiernos están como están, si la especulación financiera continúa acorralando a los estados, si el PP se empeña en derruir lo que había de Estado de Bienestar, no es por culpa de este incipiente movimiento.

5. Huelga 29-M

Esa limitación quedó plenamente confirmada en la Huelga General del 29-M y, de manera muy significativa, en las grandes manifestaciones de la tarde de aquel día, que multiplicaron ampliamente, por cinco o seis, las de mayor éxito de los indignados, las del pasado año 2011. Además de que a las propias manifestaciones del 15-M se suman personas de partidos, sindicatos, colectivos o independientes que no forman parte de este movimiento, que no coinciden en algunos o en muchos de sus planteamientos, pero que, completamente alejados de sectarismos estériles, apoyan las diversas protestas contra la actual situación y las políticas que estamos sufriendo. Y valoran, asimismo, que haya gente dispuesta a romper el silencio, la resignación y la pasividad reinante, personas que no se dejan llevar por el mentiroso y majadero “no hay otra salida” que repiten muchos gobernantes y ‘periotertulianos’ para justificar el desarrollo de sus dolorosas políticas anti personas.

6. Masiva movilización

La Huelga General del 29M fue secundada, según el CIS, por cerca de un 25% de los trabajadores en el conjunto de España. Fue mucho mayor el éxito de las manifestaciones, las mayores con diferencia de las últimas décadas. La masiva respuesta a las agresiones contra los servicios públicos y la desequilibrada, agresiva e injusta reforma laboral vinieron en Canarias de mano de los sindicatos (con la primera convocatoria unitaria de los últimos quince años), los partidos (PSOE, NC, CC, IU, Sí Se Puede…) y los colectivos sociales de los más diversos ámbitos: ecologistas, AMPAs, asociaciones estudiantiles, organizaciones vecinales, feministas, etcétera. Así como de miles de ciudadanos y ciudadanas no adscritos a partidos o colectivos, preocupados por el enorme retroceso económico y social, por la pérdida de derechos y libertades, el desolador panorama de esos más de 375.000 desempleados y el creciente empobrecimiento.

7. Representatividad

Algunas de las afirmaciones del 15-M son ingenuas y muy discutibles, como el famoso ‘No nos representan’. Es muy posible que sus integrantes lo consideren así; pero no es menos cierto que el PP contó en las elecciones del 20-N de 2011 con el aval de diez millones de votos, como el PSOE anteayer, situación que se repite con menos apoyos, en otras formaciones políticas. Si el Parlamento no debe tener patente de corso para tomar decisiones que dañan a la economía y a las personas, tampoco es de recibo que una asamblea en una plaza pública esté legitimada para marcar los destinos de un país. También afirman que “El pueblo somos la solución”; tal vez, pero, en mi modesta opinión, esa pasa necesariamente por su reflejo en las urnas, salvo que uno se considere “el pueblo”; y entonces estaríamos hablando de otras, peligrosas, cosas. Algo que, estoy completamente seguro, no pasa por la cabeza de la inmensa mayoría de los que integran o simpatizan con el 15-M, con esta saludable y heterogénea marea, con flujos y reflujos, de rechazo a los muchos males de esta democracia imperfecta y de este capitalismo que nos está mostrando un rostro cada vez más brutal e inhumano.

————————–Puedes seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Non Trubada: ‘Ansite’

http://www.youtube.com/watch?v=Mq_O9TjGXqw

Anuncios

2 pensamientos en “Siete apuntes sobre el 15-M (y alrededores)

  1. Me ha encantado la reflexión. Refleja muy bien la realidad de esta filosofía que es el 15-M.
    el punto 4 “Valor y imitaciones” me parece el más concluyente y que sirve para callar muchas bocas que exigen a un movimiento joven, espontáneo y sin liderazgo piramidal (propio de partidos políticos tradicionales) que de solución desde la indignación a la actual situación de nuestro país.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s