Educativo ’69’

Parece complicado, que quieren que les diga, fundamentar que el 69 sea un número muy educativo sin que los pensamientos se remitan directamente a una parte, importante, sin duda de la Educación, la denominada ‘educación afectivo-sexual’, prohibida radicalmente en el franquismo, ninguneada en democracia por esta derecha española tan meapilas, y que, de manera muy irregular, ha avanzado y retrocedido en estos años. La prueba de que queda mucho por hacer en este ámbito es que muchos jóvenes, como antaño, siguen enterándose de todo lo relativo al sexo por las informaciones que reciben de sus amigos; y, asimismo, la propia proliferación al alza de prácticas de riesgo, como el escaso uso del preservativo, con el peligro consiguiente para la salud y las consecuencias de embarazos no deseados.

Ya puestos, podíamos derivar el carácter educativo del 69 a la historia. Y constatar que ese año del pasado siglo fue prolífico en hechos interesantes. En ese año post-mayo francés, Golda Meir es la primera mujer en ponerse al frente del Gobierno de Israel, Muamar El Gadafi alcanzaba –mediante un golpe de estado, no se despachaba menos- el poder en Libia y el astronauta Neil Armstrong iba bastante más lejos al dar aquel pequeño paso para el hombre pero gran salto para la Humanidad, aunque alguna leyenda urbana atribuye el televisado milagro a las buenas artes del maestro Kubrick.

Y, también en ese año 1969, más de 400.000 personas disfrutaban del macrofestival de Woodstock, en el condado de Ulster, en Nueva York, entre el 15 y el 18 de agosto, con un cartel impresionante: Creedence Clearwater Revival, Joan Baez, Janes Joplin, Joe Cocker, Santana, Ravi Shankar, The Who, Crosby, Stills, Nash & Young, Jimi Hendrix… acompañados por la ‘maría’ y el LSD consumido, en enormes dosis, por la masiva audiencia. Con mucho menos nivel, Eurovisión se celebró en marzo en Madrid con empate de ganadores: Salomé y su ‘Vivo Cantando’, hey , junto a Lulu, Lenny Kuhr y Frida Boccara.

Tabla periódica

Un siglo antes, en 1869, se inauguraba el Canal de Suez, Mendeleiev presentaba la primera versión de la tabla periódica que nunca logré memorizar, España estrenaba una Constitución que tuvo escaso recorrido en el tiempo y nacían Ghandi, Rasputín y Matisse. Napoleón Bonaparte venía al mundo también en el 69, pero del siglo XVIII; y también en el 69, pero del siglo XV, nacía Maquiavelo y se casaban católicamente, qué menos, Isabel y Fernando, esos que ‘tanto monta, monta tanto’.

Pero vuelvo al principio. Mi intención era hablarles de un 69 educativo. Se trata, no lo oculto más, del 69% en que se ha visto reducido desde 2008 hasta 2012 el presupuesto que la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias destina a formación permanente del profesorado e innovación educativa, al pasar de los 7.212.794 de 2008 a los 2.251.718, casi cinco millones menos, que se incluyen en el proyecto de Presupuestos de la Comunidad Canaria para el año 2012; culminando un descenso progresivo en los últimos ejercicios presupuestarios: 4 millones en 2009, 3.330.441 en 2010 y 3.299.217 en 2011.

Cabe preguntarse si en el pasado reciente se derrochaba a raudales en la, a mi juicio imprescindible, formación permanente del profesorado, y cuáles han sido las fórmulas de ahorro aplicadas.

Y cabe, asimismo, mostrar inquietud ante la escasa reacción del conjunto del profesorado y de los propios sindicatos del sector ante tan drástica reducción en el último período en un capítulo tan relevante. ¿Era tan poco importante la formación que se llevaba a cabo que su sustancial rebaja ha dejado indiferente a todo el mundo? ¿Cuánto ha disminuido el número de cursos de formación docente? ¿Y el número de profesorado participante? ¿Se cubren, o no, la totalidad de las plazas ofertadas? ¿Qué porcentaje de enseñantes participa habitualmente en actividades de formación?

Estamos, por tanto, ante un 69 poco placentero, más bien todo lo contrario, que, junto a otras medidas (eliminación de las partidas destinadas a escuelas infantiles y bajada de las correspondientes a refuerzo educativo, por ejemplo) nos dejan en 33. Y nos llevan a pensar que, cambado como un 8, por este camino, el presente y el futuro de la Educación canaria, aunque nos gustaría, no es ni será del 15.

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Y además….

Hace ya dos años que nos dejó La Negra Sosa, que actuó varias veces en Canarias, y continúa siendo un placer escuchar su maravillosa voz y sus hermosos temas, en este caso ‘Como la cigarra’ de María Elena Walsh

http://www.dailymotion.com/video/x1p6ee_mercedes-sosa-como-la-cigarra_music

CC-NC, salvar los muebles

El acuerdo entre Coalición Canaria (CC) y Nueva Canarias (NC) en los recientes comicios generales tenía efecto real en las islas orientales y, de manera especial, en Gran Canaria. En 2008 ambas organizaciones acudieron por separado, NC con el CCN, y CC con el PIL, en listas encabezadas, respectivamente, por Marino Alduán y Fernando Bañolas. NC-CCN consiguió ponerse por delante de CC-PIL con casi siete mil votos de diferencia, pero sin llegar a los 40.000 sufragios, y ambas formaciones se situaron muy lejos de la posibilidad de obtener acta en el Congreso; juntos la habrían alcanzado.

El acuerdo, bajo el lema Unidos por Canarias’, establecido apenas cuatro meses después  de las elecciones autonómicas del 22 de mayo, en las que ambos partidos compitieron y protagonizaron algunas duras salidas de tono en la campaña, fue difícil de digerir para parte de sus respectivas militancias y, también, de sus electorados.

De hecho, en las cercanías de las elecciones del 20-N, más de un 15% de los votantes nacionalistas desconocía la existencia de la alianza y un porcentaje similar mostraba su oposición a la misma. Detalles que demostraban que la unidad electoral era, con diferencia, la opción preferida de sus votantes pero, asimismo, que era impensable plantearse que lograran aunar todos los votos procedentes de NC y de CC en la provincia de Las Palmas; las fugas eran inevitables, la unanimidad en favor de la alianza, imposible.

80% del apoyo

En ese sentido, puede considerarse un relativo éxito el hecho de que CC-NC logrará conservar casi el 80% de los votos conseguidos en 2008, teniendo además en cuenta que ya no apoyaban ni CCN ni PIL; el primero, aliado ahora con el PP, y el segundo, sin pronunciarse ante estos comicios. Y, sobre todo, el desconcierto o/y malestar de una parte de sus seguidores con el entendimiento entre quienes tan abiertamente discrepaban públicamente hasta hace bien poco.

Esas circunstancias fueron determinantes en municipios como Santa Lucía, en el que la agresiva campaña de CC en las pasadas municipales creo un malestar en NC, en modo alguno superado; y que tuvo mucho que ver con la bajada de casi nueve puntos respecto a las papeletas cosechadas por separado en 2008. Situación aminorada en Telde, aunque CC despojara a NC de la alcaldía con su pacto con CIUCA y PP: la reducción del apoyo es solo de 4 puntos.

En Guía y en Gáldar el decrecimiento es muy significativo y parcialmente explicable por los resultados sobredimensionados de 2008 (42% y 25%, respectivamente) vinculados al prestigio del candidato Bañolas –entonces alcalde de Guía con mayoría absoluta- en la comarca.

Menos explicable es el tremendo bajón en Agüimes, salvo que las discrepancias sobre la “rapidez” del acuerdo por parte de Roque Aguayro hayan desmovilizado a sectores amplios de su electorado. El nacionalismo pierde nada menos que 13 puntos de las elecciones de 2008 a las de 2011, lo que supone casi la mitad de los apoyos recibidos hace tres años y medio; y el PP arrasa en el feudo de Antonio Morales, superando el 51,36% de los votos.

En Las Palmas de Gran Canaria la pérdida es de solo dos décimas, pero los resultados del nacionalismo siguen estando en la capital muy por debajo de la media grancanaria y canaria, y no creo que hayan dejado satisfecho a nadie. En otros municipios de la isla los nacionalistas mejoran, entre otros Artenara, Arucas, Mogán, Tejeda o Valleseco, y especialmente en La Aldea, donde se pasa del 19,65% al 30,36% a solo cinco del triunfante PP.

En definitiva, de haber concurrido por separado NC y CC hubiesen logrado mantener una mayor cohesión de sus militantes, sin la menor discrepancia, a la búlgara casi, y, asimismo, de fidelidad de sus respectivos electorados. Pero con un elevado precio: a costa de que esas decenas de miles de votos nacionalistas fueran directamente a la papelera de reciclaje, como sucedió en 2008.

La obtención del diputado por Las Palmas es un auténtico bálsamo y da la razón a quienes apostaron por el entendimiento, pese a los riesgos que entrañaba, frente a los que pretendían un aislamiento tan inmaculado como suicida.

Pero no solventa, ni mucho menos, los problemas del nacionalismo ni en las Islas orientales ni en el conjunto de Canarias. Su futuro, si quieren que tenga futuro y no un lento o acelerado languidecer, pasa, entre otros factores, por una profunda reflexión sobre su papel en la sociedad canaria, su clarificación como proyectos diferenciados y con perfiles propios, su capacidad para atraer profesionales y electorado urbano y, de manera especial, su talento para ser atractiva referencia para las jóvenes generaciones.

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DATOS AÑADIDOS

A petición de varios lectores y lectoras incluyo algunos datos globales y otros específicos de Lanzarote y Fuerteventura.

* La pérdida en Las Palmas de porcentaje alcanzado con relación a 2008 es de 1,52 puntos, al pasar de 13,8 al 11,28 (algunas décimas cabe atribuírselas a que no están CCN ni PIL)

* El nacionalismo se mantiene en Teguise, pierde 2 puntos en Tinajo, y 8 en Haría;  en San Bartolomé sube un punto, igual que en Arrecife. En Tías aumenta 2 y espectacular caída en Yaiza (12 puntos menos que en 2011).

* En Fuerteventura, por su parte, aumenta en todos los municipios: Antigua (2), Puerto del Rosario (2,5 puntos), Pájara (3), La Oliva (5),  Tuineje (5) y Betancuria (7).

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Cuando se estrenó ‘La Vida de Brian’, de los geniales Monty Python, algunas escenas, como la que incluyo aquí, me parecieron un retrato perfecto de los sectarismos y miserias de la izquierda (y del nacionalismo canario, también).

Desgraciadamente, a estas alturas del siglo XXI, todavía lee uno textos, análisis y proclamas que confirman la pervivencia de esas actitudes “hasta la derrota final”.

Una Canarias más conservadora

Aunque no les cuadre a algunos que se autoproclaman que son más, Canarias es una tierra profundamente conservadora. Baste recordar los resultados que la UCD lograba en las primeras elecciones democráticas o su supervivencia incluso tras la debacle estatal del 82. Luego vendría una época de mayor presencia del socialismo, coincidiendo con el hundimiento del nacionalismo de izquierdas y la ola estatal; pero aún así con el felipismo en auge, aquí teníamos gobiernos conservadores, como el de AIC-CDS-AP, del 87 al 91. Y el crecimiento del PP se vio atenuado porque parte del nacionalismo, el de las islas occidentales, actuaba como dique que frenaba la barranquera conservadora estatalista.

No pueden sorprender, por tanto, los magníficos resultados del partido que abandera Soria este 20-N: 9 de los 15 diputados en liza y, en consecuencia, 7 de los 11 senadores, con el 48% de los sufragios, superando en tres puntos la media estatal y aumentando en casi cien mil sufragios respecto a 2008. Pese a los claroscuros de su programa, pese a que todo indica que procederán a más recortes en el Estado del Bienestar y, también, en derechos sociales, han obtenido el apoyo de casi la mitad del cuerpo electoral de las Islas, es decir, de ciudadanos y ciudadanas de todo tipo: empresarios, trabajadores y parados; habitantes de núcleos urbanos y residentes en zonas rurales; jóvenes y mayores; funcionarios de todos los niveles y empleados del mundo privado; trabajadores fijos y habituales del contrato temporal.

El retroceso socialista en el Archipiélago era más que esperado, por ola estatal y por marejada a fuerte marejada propia. Pierden tres de los siete escaños que lograron en 2008, dos en Las Palmas y uno en Santa Cruz de Tenerife, continuando con la deriva a la baja que se pudo observar de forma nítida en las autonómicas y locales del 22 de mayo. En esta ocasión, sufriendo una verdadera hemorragia de votos (de 156.663 votos) respecto a la campaña anterior en la que Juan Fernando López Aguilar aún habitaba, muy a disgusto, entre nosotros; una hemorragia que nutrió al PP, a IUC y a UPyD, así como a la abstención.

El nacionalismo mantiene sus dos escaños de 2008 por la incorporación de NC, pero con significativa reducción de votos (algo más de 68.000, la mayoría, el 74%, en las orientales) y distinta distribución territorial, con la pérdida de un diputado por las islas occidentales y la consecución de uno por las orientales (donde pese a sus muy recientes broncas lograron retener a casi el 80% de su electorado), circunscripción que en la legislatura 2008-2011 no tuvo presencia nacionalista en el Congreso; y con un equilibrio también ideológico, de tinte más conservador en Santa Cruz de Tenerife y de carácter progresista en Las Palmas.

La izquierda de la izquierda, por su parte, fracasa una vez más, pese a las mejores condiciones –el generalizado retroceso socialista- que han propiciado un notable crecimiento en el conjunto del Estado a IU. En Las Palmas se queda en el 4,23%, frente al casi 7% de media estatal e inferior al 4,39% de Santa Cruz de Tenerife pese a la competencia en esta circunscripción de SSP-EQUO-SXT, que obtuvo la mitad de apoyos (un 2,22%); siendo la candidatura ‘sisepuedista’ de Manolo Marrero una de las grandes fracasadas de las elecciones, al situarse muy lejos de los resultados que esperaban y de los que le atribuían las encuestas.

En definitiva, las elecciones de este domingo dibujan una Canarias mucho más conservadora y, asimismo, con más peso de las organizaciones estatalistas; en la que salen claramente reforzados los que vienen aplicando recortes al Estado del Bienestar en las instituciones donde gobiernan; y en la que el espacio ‘alternativo’, con o sin 15-M, continúa siendo escasamente apoyado por la ciudadanía.

Malos tiempos para la lírica.

Y, también, para la muy habitual autocomplacencia post electoral.

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Y, como regalo, un poema del gran Juan Gelman

CONFIANZAS

se sienta a la mesa y escribe

“con este poema no tomarás el poder” dice
“con estos versos no harás la Revolución” dice
“ni con miles de versos harás la Revolución” dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

“con este poema no tomarás el poder” dice
“con estos versos no harás la Revolución” dice
“ni con miles de versos harás la Revolución” dice
se sienta a la mesa y escribe”

Cicuta electoral

Las elecciones del domingo suponen el adiós de Zapatero, un presidente que se va con unos índices bajísimos de popularidad y, en mi opinión, injustamente linchado. A su favor está el desarrollo de numerosas políticas tendentes a ampliar los derechos de la ciudadanía. La aportación más importante, sin duda, la Ley de la Dependencia, que convierte en derecho la atención a las personas que peor lo pasan, cuando hasta su promulgación quedaban bajo el manto de la caridad. Pero también su compromiso firme con la igualdad entre hombres y mujeres. Y, asimismo, el impulso de leyes que han incrementado los derechos de homosexuales y lesbianas.

Responsabilizarle de todos los males de la economía es absolutamente injusto, porque las dimensiones de la crisis sobrepasan ampliamente el ámbito del Estado español. Lo que no quita para reconocer que ha cometido errores y que, como gobernante, tiene su cuota de responsabilidad.

Ahora estamos ante un más que posible cambio de Gobierno. Y hay que temer al PP. Por lo que dicen y por lo que ocultan. Por lo que callan y por lo que vienen aplicando en las comunidades autónomas en las que gobiernan, y de manera tan descarnada como ejemplarizante en lugares como Castilla La Mancha, Madrid o Comunidad Valenciana, en las que están llevando a cabo una verdadera cruzada contra los servicios públicos.

Porque la única y muy imaginativa receta que parecen tener contra la crisis se basa en un combinado de dos medicinas, que solo están agravando el estado del enfermo. Por un lado, el recorte de lo público, con bajadas sustanciales en los presupuestos destinados a Educación, Sanidad o Servicios Sociales. Es decir, guillotinando el Estado de Bienestar y construyendo una sociedad más insolidaria, más injusta.

Por otro, deconstruyendo derechos laborales y sociales, conquistados duramente en décadas.

Además, y en lo que respecta a Canarias, toda la etapa democrática nos desvela que menos esencial que el color de quién Gobierne en el Estado, quién sea el inquilino de La Moncloa, es la capacidad para arrancar compromisos al Gobierno de turno. Así lo fue cuando se logró arrancar al Estado la participación de las Islas en el Plan de Carreteras, negada insistentemente desde el Ejecutivo central; o cuando se consiguieron las partidas para el Plan Integral de Empleo para Canarias; o cuando se han incrementado las ayudas al transporte de personas y mercancías, o se ha conseguido a reciente reducción de las tasas aéreas.

O se hace un verdadero pressing al Gobierno de España o hay poco o nada que hacer. Ha sucedido con el Plan Canarias, incumplido por el PSOE que lo presentó a bombo y platillo y que no fue capaz de colocar esos 2.500 millones de euros adicionales anuales, que hubiesen moderado el alcance de la crisis en el Archipiélago.

Pero ocurre igual con la alternativa, el PP, que en su programa electoral no dedica ni una línea a estas islas alejadas. Y que, además, en el Parlamento canario se ha negado, por activa y por pasiva, a exigir al Estado un Plan especial de actuación que ayude a las islas a salir de esta espiral de paro y empobrecimiento de su gente

Mucho se avanzaría si, simplemente, cumplieran con nuestro Régimen Económico y Fiscal que los gobiernos sean del PSOE o sean del PP se empeñan en convertir en papel mojado.

Democracia

Es imprescindible en los ámbitos canario, español y europeo un profundo cambio en las políticas económicas, pero también en la práctica democrática.

No es aceptable lo que está sucediendo en Grecia o Italia, donde los mercados quitan y ponen presidentes de Gobierno, violando la soberanía popular y convirtiendo a la democracia en una formalidad molesta.

Y donde la política, hoy más necesaria que nunca, es sustituida por una aparentemente neutral tecnocracia.

No es aceptable, tampoco, la imposición de políticas económicas que incrementan el sufrimiento de millones de personas y profundizan en la crisis, en vez de resolverla. Las políticas económicas que se han venido desarrollando por imperativo externo han fracasado. Han fracasado rotundamente.

Ni eliminan la presión de los mercados, como nos venden, ni nos sacan de la parálisis económica y el paro galopante. El dogma de recortes y ajustes extremos en lo público, sólo está conduciendo a mayor contracción de la economía, menos consumo y más desempleo y empobrecimiento de amplias capas de la población.

Y precisamos justamente lo contrario: un sector público dimensionado y que responda a las necesidades del Estado del Bienestar, mayor afluencia del crédito, inversión pública y, también, control de las instituciones bancarias, con tasas a las transacciones internacionales; y una política impositiva que haga pagar más a quien más tiene, así como una lucha frontal contra el fraude fiscal, la economía sumergida y los paraísos fiscales.

Porque de persistir en la misma política dentro de unos meses tendremos igual o mayor número de parados, servicios públicos cada día más degradados, estallidos sociales ante la pobreza creciente y la desprotección social.

Y el ‘cambio’ que promueven los conservadores, y que puede consumarse este domingo con un masivo apoyo ciudadano en las urnas, será cambio, sí, pero a mucho peor. Una auténtica cicuta electoral que matará, por parálisis y asfixia, al ya convaleciente Estado del Bienestar.

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Benetton hace propaganda con besos imposibles. Neruda, en su Soneto 93, reivindica ese último beso con Matilde, interpretado aquí por Quinteto Tiempo

 

PSC-PSOE: piedra, papel y tijera

En una actitud que, siendo plenamente benévolos, podríamos calificar de escasamente democrática, el PSC-PSOE consiguió este martes 15 de noviembre que la Junta Electoral de Telde suspendiera la manifestación prevista en la sede de Presidencia del Gobierno canario en Las Palmas de Gran Canaria en defensa de la continuidad de las Escuelas Infantiles (0-3 años). Una enorme pedrada, no como las de esta humilde Tiradera, contra la libertad de expresión, reunión y manifestación.

Como se sabe, el 33% del coste global que hasta hora cubría el Ejecutivo canario (el resto se lo reparten, a partes iguales, ayuntamientos y familias) desaparece en el proyecto de Presupuestos de la Comunidad Canaria para 2012, presentado recientemente en nuestro Parlamento, lo que llevará al cierre a muchos de estos centros, que combinan su indudable valor educativo, como reconocen las leyes aprobadas por el propio PSOE, con la conciliación de la vida laboral y la familiar.

No entiendo el innecesario berenjenal en que se han metido los socialistas canarios al cargarse tan poco sutilmente esta movilización, decisión que seguro avergonzará a muchos de los suyos y que los emparenta directamente con los estilos de la derecha de siempre.

Además, desde el punto de vista del efecto mediático, queda peor este silenciamiento, esta mordaza antidemocrática, esta actitud cerril, que el posible peligro de las consignas que pudieran corearse en la concentración, apoyada por ayuntamientos de distinto signo, usuarios y asociaciones de padres y madres de alumnos.

Creo que se equivocan y mucho.

Como sucede, también, cuando pregonan a diestro y siniestro su compromiso con la Educación y denuncian los recortes sociales de los populares, olvidándose de los que ellos mismos aplican.

Porque, que quieren que les diga, no se puede estar tranquilo, ni mucho menos, tras una primera ojeada a los Presupuestos Canarios 2012 en materia educativa, después de dos ejercicios en que se han recortado casi 200 millones de euros a la Educación pública. Y ello, por varias razones:

–       Desaparecen los profesores auxiliares de conversación (en una Comunidad que vive del turismo).

–       Se reducen las cantidades destinadas a apoyo y refuerzo educativo, cuando seguimos, muy destacados, a la cabeza en fracaso escolar.

–       Se elimina, como ya hemos señalado, la partida destinada a Educación Infantil (0-3 años).

–       Se mantiene la escasa atención al alumnado con necesidades educativas especiales.

Me temo que, una vez más, las palabras se las lleva el viento.

Y que la tijera de los recortes triunfa sobre el papel de los programas y las buenas intenciones.

Porque no se trata de predicar, sino de dar trigo.

Laica y presupuestariamente, of course

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Y para finalizar, timples en concierto, grandes maestros. Esto es lo que deseo, no el espectáculo de bronca de estos días…

20-N, contradicciones en el seno del pueblo

“Aquella otra res, que esquivó el marronazo y que cayó también, con un ojo reventado una guampa partida, deshecha, también cayó y tembló la tierra, tembló el marrón, tembló el marronero; la res, murió temblando de dolor y de miedo..”

Fragmento de ‘Guitarra Negra’, de Alfredo Zitarrosa

Manuel es uno de los hombres más pobres del barrio. Sobrevive haciendo chapuzas de todo tipo. En la economía sumergida, por supuesto, hace más de una década que no sabe lo que es un contrato, y está convencido de que no firmará ninguno más en el futuro. Los años le pesan y pronto tendrá dificultades incluso para sacar los poco más de 500 euros con los que sale adelante cada mes. Pero en los últimos días está eufórico: “Los míos van a llegar al Gobierno”, dice a quien le quiere escuchar, sinceramente entusiasmado con la más que segura llegada de Mariano Rajoy a La Moncloa. A Manuel no parecen afectarles los posibles recortes en derechos sociales y en servicios públicos.

Javier, que vive apenas a cuatro manzanas de Manuel, descubrió su homosexualidad en la adolescencia y, tras una complicada etapa, sobre todo por la incomprensión de sus padres, logró aceptar sus deseos y que estos no supusieran una marea de dolor, por contradicción con su educación profundamente religiosa y represiva. Una contradicción que amargaba su vida. Hoy tiene pareja estable, tanto que hace apenas seis meses que se casaron. Todo el barrio lo sabe y lo vive con absoluta normalidad, salvo el consabido porcentaje de intolerantes.

Yaiza es cajera en un supermercado. Encadena contratos temporales, y lleva a cabo un trabajo repetitivo y escasamente creativo; no llega siquiera a la categoría de mileurista, pero su salario es el único que entra en casa desde que su marido fue despedido hace ya más de tres años. Le angustia pensar que pasaría si la dejan en paro, tal y como le ha sucedido a otras compañeras; cómo se las arreglarían ellos y, sobre todo, como sacarían adelante a sus dos hijos.

Javier es funcionario y multiplica por cuatro las ganancias de Manuel y casi por tres las de Yaiza, con los que coincidirá el domingo 20 de noviembre en el mismo colegio electoral; y, también, por paradójico que resulte, compartirán, asimismo, la papeleta escogida para introducir en las urnas.

¿Qué mecanismos determinan la adscripción ideológica y/o política de las personas? ¿Por qué gentes con condiciones de vida casi miserables apuestan por la organización que defiende un programa más ajeno a sus intereses, más neoliberal, que predica la desprotección de los más débiles y la preponderancia de la ley de la selva del mercado?

¿Cómo se compagina la defensa del derecho personal y colectivo a vivir la homosexualidad sin estigma ni marginación alguna y, al tiempo, votar a la organización más homófoba, que ha recurrido ante el Tribunal Constitucional el matrimonio homosexual y que no descarta abolirlo para satisfacer a los sectores más reaccionarios y a la propia Iglesia Católica?

¿Cómo se armoniza el personal y lógico cabreo con la obligada e insegura temporalidad, la rebeldía frente a los abusos patronales, con el apoyo electoral a los que desean e intentarán hacer efectivas unas relaciones laborales lo más desregularizadas posibles?

Puede que, recordando la vieja expresión maoísta, se trate de “contradicciones en el seno del pueblo”.

O, mucho más probable, que nos encontremos ante una singular etapa histórica, marcada por la despolitización y desideologización sin límites, que lleva a la gente –a veces con resignación, otras con esperanza o, incluso, con aparente cara de felicidad- directamente al matadero.

¿Universidad canaria única? No, gracias

A través de lacasademitía me acerco a un trabajo de Canarias investiga con el título ‘La Universidad Canaria Única, a debate’; así como al posterior debate que origina en el trabajado blog que dirige Chema Tante. De entrada, me parece un titular no demasiado acertado. A mí me evoca ‘partido único’ o ‘pensamiento único’, pero seguro que no es la voluntad de los autores. Aunque el sumario tampoco ayuda mucho: “Si hace tres décadas el objetivo era crear la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, hoy se recorre el camino inverso con el fin de ahorrar costes y mejorar en excelencia”.

Y vayamos tres décadas atrás. La izquierda nacionalista de entonces, de la que formaba parte, defendía una Universidad Nacional Canaria y no vio con demasiada simpatía la movilización social que en Gran Canaria trataba de generar las condiciones para tener una Universidad propia. Reivindicación muy condicionada por el centralismo, por la falta de visión pancanaria, por la completa desidia de los rectores de La Laguna de aquella etapa, incapaces de dar respuesta a las necesidades universitarias de la isla más poblada en ese momento. Nos equivocamos gravemente.

Se trataba, en mi opinión, de un falso problema. Estamos en un territorio fragmentado. Con el 82% de la población concentrada en Tenerife y Gran Canaria. Plantearse que solo era posible una Universidad, en La Laguna, con algunos centros satélites en Gran Canaria, era y es completamente absurdo. Como lo sería pensar que con el hospital Universitario Doctor Juan Negrín basta, y que en el resto de territorios que se les arreglen con centros de salud.

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria fue un logro de la ciudadanía que ha posibilitado un notable crecimiento en el número de personas que posee titulación universitaria en esta tierra.  No todo el mundo podía costearse, entonces y hoy, estudiar fuera. Y, además, el status anterior obligaba a otros tantos a estudiar carreras sin la menor vocación, solo por el hecho de estar ubicadas aquí en el marco de una muy limitada oferta. Algo que cambió sustancialmente al nacer la ULPGC.

En definitiva, estoy convencido de que ganamos con aquella decisión de desarrollar dos universidades plenas. Otra cosa es que hubiese sido preferible una Universidad Canaria, con dos grandes sedes; pero no hubo voluntad alguna para andar en esa dirección, más bien todo lo contrario.

Contamos con dos universidades y, ahora y siempre, de lo que se trata es de contar con una auténtica planificación universitaria archipielágica, desde la coordinación y el aprovechamiento de los recursos de nuestros dos centros públicos superiores. Evitando duplicidades innecesarias. Incrementando los niveles de excelencia. Mejorando su vinculación con la sociedad y la economía de esta tierra. Apostando decididamente por la I + D + I. Garantizando la igualdad de oportunidades en su acceso e impidiendo que nadie con capacidades se quede sin estudiar por problemas económicos, algo muy relevante en estos difíciles días, en la Canarias con casi un 30% de la población en paro.

En definitiva, Universidad canaria, sí.

Universidad canaria única, no gracias.

 

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